miércoles, 20 de mayo de 2015

Presentación de la tesis: imaginarios tecnológicos en la ciudad conectada

We may wish for easier, all-purpose analyses, and for simpler, magical, all-purpose cures, but wishing cannot change these problems into simpler matters than organized complexity, no matter how much we try to evade the realities and to handle them as something different.
Death and life of the great American Cities, Jane Jacobs, 1961

La contestación crítica nació casi al mismo tiempo. En 2008, Hollands (2008) se preguntaba dónde encontrar una smart city real. Eran los primeros días de la construcción de la idea de smart city como plasmación del ideal de incorporación de una nueva gama de tecnologías digitales en la ciudad. Tan sólo algunas empresas pioneras en revestir sus estrategias de marketing de un halo urbano habían comenzado a utilizar este término, fagocitando otros reclamos smart o propuestas en paralelo que buscaban aplicar una capa de tecnología digital a modelos de desarrollo urbano sostenible. Aún estaba por llegar toda una oleada de atención a las ciudades inteligentes que ha protagonizado en buena medida el debate sobre políticas urbanas en los últimos años.

Sin embargo, ahora que podemos evaluar este periodo de crecimiento exponencial de la atención a este tema, la pegunta podría tener la misma respuesta. No existe la smart city tal como se ha presentado en el discurso más establecido. La consiguiente sensación de desilusión empieza a aparecer ante la frustración que genera un movimiento con tan pocos resultados prácticos (Hollands 2015) aunque sí mucha influencia mediática y programática. Sobre esta falta de concreción pragmática en comparación con el desarrollo mediático de la smart city señalan March y Ribera-Fumaz (2014) precisamente que el concepto ha tenido mucho más recorrido discursivo que práctico, al menos en comparación con la cantidad de titulares, notas de prensa, informes y eventos que ha protagonizado. Esta falta de concreción práctica no impide, en cualquier caso, reconocer su influencia en la agenda de las políticas urbanas, que de una u otra forma han visto cómo se ha instalado en ellas una determinada concepción de la esfera digital en la ciudad.

De la misma forma, tanto esfuerzo discursivo tampoco ha conseguido ofrecer un consenso básico y compartido por las diferentes áreas de conocimiento relacionadas con la ciudad o para diferentes contextos urbanos (Neirotti 2014) ni ofrecer un relato coherente y entendible para la ciudadanía. Nos encontramos ante una propuesta de nuevo modelo de desarrollo urbano como una sucesión de términos previamente acogidos con igual entusiasmo (la ciudad creativa, la ciudad sostenible,…) en una larga historia de utopías urbanas. Sin embargo, autores como Rossi (2015), Greenfield (2013) o Kitchin (2014) han señalado un elemento nuevo: se trata de la primera vez que un término que pretende marcar la agenda urbana prometiendo prosperidad emerge en un contexto de depresión y austeridad. Esto es especialmente significativo en el caso de los países del sur de Europa (España, Italia, Portugal, Grecia), contextos donde la retórica de la ciudad inteligente ha tenido un fuerte calado estos años. De esta manera, en un delicado contexto económico e institucional para las ciudades de nuestro entorno más cercano, la propuesta de la smart city ha sido acogida con un entusiasmo mucho mayor que en otros lugares (si bien ha sido significativa también su promoción en lugares tan dispares como India, China o Estados Unidos), convirtiéndose en un recurso discursivo predominante como modelo urbano de solución a la crisis, especialmente en una de sus argumentaciones básicas, la eficiencia. Esta apelación a la eficiencia operativa del funcionamiento de los servicios muncipales ha operado de manera significativa en países como España o Italia y ha favorecido el sostenimiento de un perfil activo en cuanto a nuevas propuestas para el mercado electoral en un tiempo de restricciones extremas en el gasto público, posibilitando así la apariencia y, en ocasiones la realidad (la mayor parte de las veces, gracias a financiación externa) de estar ofreciendo nuevas actuaciones para la ciudad (Rossi 2015):
"Southern European countries and their cities and regions are especially illustrative of this duality: since 2010, they have become the epicentre of the global recession and the related policies of fiscal retrenchement, but at the same time they have been in the forefront of smart city initiatives and discourses. In crisis-ridden economies, politico-economic elites look at the smart city model as an attractive solution to the economic crisis. Indeed, this is among the few existing discourses and catchwords conveying an imaginary of prosperity and societal wellbeing in times in which the sense of anomie induced by the prolonged economic crisis appears to be the prevailing feeling across Europe.” Rossi 2015
The Emergent City. From Complexity to The City of Bits. By Stanza 
Esta tesis doctoral trata de explicar por qué podemos plantear una evaluación tan poco optimista tras estos años (Cavada et al 2014), desentrañando el sustrato conceptual que está detrás de la visión más dominante sobre la intersección entre las tecnologías digitales y de la ubicuidad y la vida urbana (Unsworth et al., 2014). Para ello, se abordan diferentes conceptos que actúan como legitimadores de esta propuesta preponderante sobre la ciudad en la sociedad conectada y cómo se confrontan con la realidad del funcionamiento de los sistemas urbanos (Hollands 2015), de la organización social de la vida urbana y de las propias características intrínsecas a las tecnologías asociadas a lo digital.

Un lector acelerado que se acerque a este texto desde la necesidad de defender su posición, bien sea de tecno-optimista irredento o de tecnófobo quijotesco encontrará, seguramente, razones para sentirse molesto. No presentamos esta investigación como una batalla de posturas antogánicas; ni siquiera es una batalla, porque partimos de la presencia real, material, actual y decisiva de la tecnología. De hecho, ese mismo lector acelerado creerá que este es un texto sobre tecnología y no lo es. Ni siquiera es un texto con ambición de ser un estado del arte o una visión completa de todos los elementos relacionados con la smart city. Se trata, en cambio, de un texto de análisis crítico de una realidad socio-técnica que podemos modelar y, por tanto, no es un destino indefectible. En realidad, es un texto de análisis social sobre cómo se está dando forma desde el discurso institucional, las prácticas sociales y el progreso científico-tecnológico a nuevas formas de vida en comunidad en la sociedad conectada donde la presencia digital es más que un simple complemento. En este sentido, recordamos las líneas que Mitchell (1999:16)  escribió para explicar la emergencia de lo que hoy forma parte del relato de la ciudad contemporánea:
Haríamos mucho mejor si esquivamos la consabida trampa del determinismo tecnológico ingenuo, renunciando a las simétricas formas de fatalismo propuestas por los papanatas de la tecnocracia y por los tecno-bufones cascarrabias y comenzamos, por el contrario, a desarrollar una perspectiva amplia, crítica, enfocada a la acción, sobre la realidad tecnológica, económica, social y cultural de lo que está pasando en realidad en nuestro alrededor y en estos momentos”.
Compartimos tal posición de partida, pero sin falsa equidistancia. Este es un texto escrito desde el compromiso por una ciudad más democrática que permita el ejercicio pleno de las libertades que las tecnologías potencialmente pueden ofrecernos, desde el compromiso con una cultura científico-tecnológica al servicio de las demandas sociales y de un panorama socio-político en profundo cambio, desde el compromiso por una gestión pública que favorezca el ejercicio activo de la ciudadanía y desde el compromiso por ciudades que merezcan la pena ser vividas.

----
CAVADA, Marianna, Christopher ROGERS Y Dexter HUNT (2014) "Smart Cities: Contradicting Definitions and Unclear Measures", en World Sustainability Forum 2014 – Conference Proceedings Paper
GREENFIELD, Adam (2013) Against the smart city, Do Projects, Nueva York
HOLLANDS, Robert (2008) “Will the real smart city please stand up?” City: Analysis of Urban Trends, Culture, Theory, Policy, Action 12(3): 303–320.
HOLLANDS, Robert (2015) “Critical interventions into the corporate smart city”, en Cambridge J Regions Econ Soc (2015) 8 (1): 61-77 
KITCHIN, Rob (2014b) The data revolution. Big data, open data, data infrastructures & their consequences, Sage, Londres.
MARCH,  Hug y Ramón RIBERA-FUMAZ (2014) "Una revisión crítica desde la Ecología Política Urbana del concepto Smart City en el Estado español", en Ecología Política: Cuadernos de debate internacional, 47:29-36
MITCHELL, William (1999) e-topía, Gustavo Gili, Barcelona
NEIROTTI, Paolo, A. DE MARCO, A. CAGLIANO, G. MANGANO y F. SCORRANO  (2014) “Current trends in Smart City initiatives: Some stylised facts”, en Cities Volume 38, June 2014, Pages 25–36
ROSSI, Ugo (2015) "The variegated economics and the potential politics of the smart city", en Territory, Politics, Governance (Forthcoming)
UNSWORTH, Kristene, aandrea FORTE y Richardson DILWORTH (2014) “Urban Informatics: The Role of Citizen Participation in Policy Making”, en Journal of Urban Technology, Vol. 21, No. 4, 1–5.
----
Tras la primera presentación que hice de la estructura de la tesis (The myths behind the smart city technological imaginary (PhD brief notes #1)), a partir de ahora iré publicando algunos retazos del texto, que va avanzando. En algunos casos serán notas bastante desestructuradas o incluso una sucesión de citas, pero igual sirven como guía para entender cómo va evolucionado los temas que voy trabajando, qué referencias nuevas van apareciendo, etc. 

viernes, 15 de mayo de 2015

Week picks #24

URBAN DEMOCRACY LAB

Founded in January of 2014, the Urban Democracy Lab is an initiative of the Gallatin School of Individualized Study at New York University whose objective is to provide a space for scholars and practitioners to collaborate and exchange ideas for cultivating just, sustainable, and creative urban futures.  As a “lab,” we invite experimentation, provisional conclusions, and fresh approaches to entrenched urban problems. To ensure broad thinking, we welcome partnerships that bridge traditional disciplinary and institutional boundaries.

Our main areas of interest are:
  • Urban Ecology. The ecology of cities relies as much on human interactions with nature as it does on people’s relationships to one another. We are interested in how the environment and land use are governed, as well as how people can work together to decide upon, design, and influence the spaces in which they live.
  • Economic Equity. Economic equity and inequity exist in every detail of urban life. More often than not, cash and credit, rather than public will, determine who among us has access to resources such as good healthcare, well-maintained and affordable housing, strong schools, green spaces, and even quality groceries—and who of us does not. We examine the ways in which economic power is being redistributed in urban communities and the reverberations of these experiments on democratic participation.
  • Citizenship. The term “citizenship” conjures everything from documentation to civics education to planting a community garden. We think of citizenship in these ways, but also as a category that is constantly being redefined; at times, it is capacious and accessible, and, at other times, brutally restrictive. As national boundaries blur and global interdependencies strengthen, we ask: what does citizenship mean for the 21st century?
  • Arts and the City. One way to measure the vibrancy of a city is to look at what regard it has for the arts. Street art, public sculpture, pop-up galleries, music and dance performances, and museum exhibitions all underline the importance of creative pursuits that bring people together and communicate the variety of individual, urban experiences. We are interested in art that engages the public and invites people to interrogate their surroundings, and celebrate art that opens up greater possibilities for civic dialogue and social justice.
PARTICIPEDIA
Participedia harnesses the power of collaboration to respond to a recent global phenomenon: the rapid development of experiments in new forms of participatory politics and governance around the world.

We live in a world in which citizens of most countries are asking for greater involvement in collective decisions. Many governments, non-governmental organizations, and even some corporations are responding by experimenting with ways to increase public participation.

Hundreds of thousands of participatory processes occur each year in almost every country in the world. They are occurring in a wide variety of political and policy problems. And they often supplement and sometimes compete with more traditional forms of politics, such as representative democracy.

Participedia responds to these developments by providing a low-cost, easy way for hundreds of researchers and practitioners from across the globe to catalogue and compare the performance of participatory political processes.

Practitioners, activists, government officials, and journalists will benefit from Participedia’s searchable database of cases, methods, and organizations, including knowledge about how well processes have worked for similar problems, under similar conditions.

Social scientists, policy analysts, democratic theorists, and other scholars will benefit from access to a dynamic, diverse, and growing source of comparable qualitative and quantitative data. We encourage you to contribute information on case studies, methods and organizations. The more you participate, the more you will appreciate what this site has to offer.

D-CENT

D-CENT is a Europe-wide project creating privacy-aware tools and applications for direct democracy and economic empowerment. Together with the citizens and developers, we are creating a decentralised social networking platform for large-scale collaboration and decision-making.The D-CENT platform is built together with citizens. Pilots running in Finland, Iceland and Spain gather use cases and knowledge from people who have already used online tools for direct democracy on an ad hoc basis. Direct Democracy/Political Empowerment means more direct engagement in democratic decision making.

D-CENT builds on Europe’s largest experiments in direct democracy, showing how millions of citizens can become engaged in deliberation, and decision-making:
  • Spain: 15M citizen movement, one of Europe’s most dynamic social movements
  • Iceland: Citizen Foundation, Better Reykjavik, and Better Iceland participation democracy websites
  • Finland: Open ministry Crowdsourced lawmaking site linked to Parliament
In the second phase of the project, these new approaches to empowerment are connected to economic platforms. Goal is to extend, scale and link up community digital social currencies, and create building blocks for an economy that links exchange to trust, deliberation and collective awareness.

Open, scalable, modular technology
D-CENT will be an open, modular and decentralized platform to build privacy-aware applications. The code-base will be described by open specifications and released under an open source license. Developers will be able to easily write API-based apps plus add new modules. The modular platform enables to share in real-time open data, democratic decision making tools, and digital social currency for the social good. The D-CENT platforms will go beyond data aggregation to enable deliberation and collective judgment, informed by feedback.

CIVIC STACK

¿Qué es Civic Stack?
Civic Stack es el lugar donde juntamos y compartimos herramientas cívicas de distintos países y organizaciones para que puedas adaptarlas y utilizarlas en el lugar donde vivís.

¿Cuál es nuestro objetivo?
Nuestro objetivo es dar un fácil acceso a las herramientas cívicas digitales para que organizaciones activistas puedan incentivar a la participación ciudadana o fortalecer sus procesos organizativos y de toma de decisiones.
Al mismo tiempo, buscamos que las organizaciones que desarrollan tecnología se basen en el trabajo de otros, colaboren con el trabajo de otros, en vez de "reinventar la rueda".
¿Qué información aparece en Civic Stack?
En Civic Stack vas a encontrar información útil sobre cada herramienta (app o web): su objetivo, su alcance, su origen, su repositorio de GitHub. Es crowdsourced data, y las organizaciones pueden crear sus propios perfiles y cargar sus propias herramientas.

En Civic Stack, todas las herramientas que encuentres, y que vas a encontrar siempre, son open source!

---
Week picks series features different initiatives and projects I found or want to highlight on this blog. It will help me track new findings from community groups, startups or local governments working and delivering solutions relevant to the issues covered on this blog. I often bookmark them or save them on Tumblr.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Tabula rasa: big data y nuevo empirismo urbano

El nuevo empirismo protagonizado por el ascenso del big data apela, entre otras cosas, a la disolución de las teorías y el trabajo teórico como fuente de conocimiento científico. En 2008, un artículo en Wired de Chris Anderson, uno de los nombres más fácilmente asociables al internet-centrismo y al optimismo tecnológico en la red, abrió una intensa polémica mediática al anunciar el fin de las teorías y del propio método científico debido a la emergencia del big data: “the data deluge makes the scientific method obsolete”. La aspiración a captar cualquier fenómeno de la realidad a partir de datos bajo la promesa de n=all conlleva necesariamente la aspiración a encontrar en los datos todas las respuestas, de manera que las teorías sobre las que de manera previa se construyen los modelos de investigación en las ciencias sociales parecen quedar arrinconadas (Kitchin 2014b:131). En palabras de Latour (2004) en un excelente discurso sobre el papel del análisis crítico en la ciencia:
“Reality is not defined by matters of fact. Matters of fact are not all that is given in experience. Matters of fact are only very partial and, I would argue, very polemical, very political renderings of matters of concern and only a subset of what could also be called states of affairs. It is this second empiricism, this return to the realist attitude, that I’d like to offer as the next task for the critically minded.”
La historia del big data es, de alguna forma, la historia de la ciencia y podemos remitirnos a los primeros pasos de la estadística en el siglo XVII como un imparable ascenso de la importancia de los datos en el progreso humano. No fue hasta finales del siglo XIX, con los censos estadounidenses procesados a través de máquinas perforadoras (la Hollerith Tabulating Machine), cuando la automatización estadística inició su vuelo. Desde entonces, la estadística y la computación han evolucionado de la mano gracias a avances como el almacenamiento magnético (1928), los primeros data centers en Estados Unidos (1965), las bases relacionales (1979), etc., hasta el nacimiento de internet a principios de los ´90 del siglo pasado. Fue casi a principios del nuevo milenio cuando el término Big Data (en mayúsculas) fue utilizado por primera vez y, desde entonces, su presencia social y su influencia en la ciencia, la gestión empresarial y en la gestión pública no ha dejado de crecer.
Image by notonappstore.com
Hipótesis y modelos parecen ser un lastre para una nueva ciencia de la minería de datos (recopilar información primero, hacer preguntas después). El debate en torno al big data se encuentra muy mediatizado por posturas encontradas que llevan a una falta de dirección y claridad para encontrar respuestas claras (Rae y Singleton 2015), debido en parte a la interdisciplinariedad de la materia, y en parte también por la falta de perspectiva de las investigaciones en uno y otro sentido. los autores señalan varios caminos para superar estas dificultades: la necesidad de pensar y cuestionar más el campo del big data, evitando la tentación de caer en el "fin de las teorías", la necesidad de abordar investigaciones y trabajos más interdisciplinares y, en tercer lugar, avanzar en el desarrollo de más casos de éxito de utilización del big data en las ciencias sociales, un campo aún poco desarrollado.

En una lógica similar, el mito del ciberespacio apela al fin de la historia, de la geografía y de la política (Mosco 2004), en la medida en que se presenta, al igual que sucedió anteriormente con otros avances tecnológicos que presumiblemente iban a transformar el mundo (el telégrafo o la televisión, por ejemplo), como una nueva era:
“Looking at the history of technology literally puts us in our place by suggesting that rather than ending time, space, and social relations as we have known them, the rise of cyberspace amounts to just another in a series of interesting, but ultimately banal exercises in the extension of human tools. They are potentially very profound extensions, but not enough to warrant claims about the end of anything, other than the end of a chapter in a seemingly never ending story. Indeed, the history of technology suggests that this would be far from the first time that we have laid claim to the end of history, the end of geography, and the end of politics. Practically every substantial technological change has been accompanied by similar claims. The chant goes on: This changes everything. Nothing will ever be the same again. History is over, again and again and again.”
En el ámbito tecnológico relacionado con internet, autores como Morozov (2013:35) han señalado cómo el fin de la historia o, mejor, el inicio de una nueva época completamente diferente a las anteriores, también está presente. Esta lógica se presenta en forma de novedades tecnológica nacidas de cero, sin ninguna conexión con las tecnologías previas de las que son, en muchos casos, herederas o son simplemente una continuación más sofisticada:
“Technological amnesia and complete indifference to history (especially the history of technological amnesia) remain the defining features of contemporary Internet debate. As British historian of technology David Edgerton points out, “When we think of information technology we forget about postal systems, the telegraph, the telephone, radio and televisión. When we celebrate on-line shopping, the mail-order catalogue goes missing. Genetic engineering, and its positive and negative impacts, is discussed as if there had never been any other means of changing animal sor plants, let alone other means of increasing food supply”. Only a hopelessly brave and optimistic soul would conclude that as “the Internet” comes to dominate and overtake many of these earlier debates, our respect for historical detail will somehow magically increase.”
En el mejor de los casos, la apelación a la historia de los nombres más influyentes en la construcción del imaginario tecnológico de internet, es superficial y muy discutible, en especial cuando apelan a la comparación con la revolución de la imprenta (por ejemplo, Clay Shirky en su libro Cognitive Surplus) o medios de comunicación como el teléfono, la televisión o la radio (como Tim Wu en su libro The master switch). En estos caos, según Morozov (2014:61) estaríamos ante ejercicios intelectuales que aplican al pasado los valores y categorías contemporáneas vinculadas al imaginario de internet y juzgan las tecnologías pasadas en base a esas categorías sin contextualizar adecuadamente las diferencias de época.

En este sentido, es interesante la revisión que Morozov hace sobre las variantes históricas del crowdsourcing, un medio de micro-donaciones generalizado hoy en día como forma de financiación de proyectos en internet que remite necesariamente a otros medios, tradiciones y prácticas existentes o utilizadas desde hace siglos.Este escenario es una reedición del positivismo más extremo, aplicado a las ciencias sociales y al análisis del comportamiento humano. Tal como refleja Postman (1993:146):

"(...) two beliefs to which Technopoly is deeply indebted: that the natural sciences provide a method to unlock the secrets of both the human heart and the direction of social life; that society can be rationally and humanely reorganized according to principles that social science will uncover. It is with these men that the idea of "social engineering" begins and the seeds of Scientism are planted".

----
KITCHIN, Rob (2014b) The data revolution. Big data, open data, data infrastructures & their consequences, Sage, Londres.
LATOUR, Bruno (2004) “Why Has Critique Run Out of Steam ? From Matters of Fact to Matters of Concern”, en Critical Inquiry -  Vol 30 n° 2 pp.25-248, Winter 2004
MOROZOV, Evgeny (2013) To save  everything, click here. Technology, solutionism and the urge to fix problems that don´t exist, Penguin Books, Londres
MOROZOV, Evgeny (2014) “The rise of data and the death of politics”, en Guardian 20 de julio de 2014. Accedido e 26 de diciembre de 2014 http://www.theguardian.com/technology/2014/jul/20/rise-of-data-death-of-politics-evgeny-morozov-algorithmic-regulation
MOSCO, Vincent (2004) The digital sublime. Myth, power and cybersapce, MIT Press, Cabridge
POSTMAN, Neil (1993) Technopoly: The Surrender of Culture to Technology, Vintage Books, Nueva York
RAE, Alasdair y Alex SINGLETON (2015) "Putting big data in its place: a regional studies and regional science perspective", en Regional Studies, Regional Science, 2:1, 1-5
----
Tras la primera presentación que hice de la estructura de la tesis (The myths behind the smart city technological imaginary (PhD brief notes #1)), a partir de ahora iré publicando algunos retazos del texto, que va avanzando. En algunos casos serán notas bastante desestructuradas o incluso una sucesión de citas, pero igual sirven como guía para entender cómo va evolucionado los temas que voy trabajando, qué referencias nuevas van apareciendo, etc. 

lunes, 11 de mayo de 2015

Magia tecnológica

Any sufficiently advanced technology is indistinguishable from magic ( Arthur C. Clarke)

Sin duda, el principal éxito de la maquinaria discursiva que ha promovido las smart cities es haberse hecho un hueco en la agenda de las políticas urbanas en un periodo de tiempo muy breve. Sin embargo, aún falta un relato comprensible y cercano para la ciudadanía, que asiste entre la indiferencia y el cansancio a un nuevo lenguaje que los políticos han asumido con sorprendente facilidad como nuevo recurso de comunicación pública. La principal incógnita es qué papel puede tener la ciudadanía en estas transformaciones, más allá del desencanto ante un relato basado en promesas espectacularizadas a través de renderizados futurísticos, complejos diagramas de servicios urbanos interconectados y un lenguaje técnico muy alejado de la cotidianeidad de la ciudadanía. El discurso subyacente ha situado el foco en las soluciones tecnológicas para automatizar servicios públicos como el transporte, la recogida de residuos, la iluminación, la seguridad ciudadana, etcétera, y el esfuerzo de explicación ha estado dirigido a convencer a las instituciones de la necesidad de implantar estas soluciones. Pero falta construir un relato de la ciudad inteligente pensada desde el día a día de la ciudadanía, que ponga sobre la mesa los desafíos sociales y políticos y que sea capaz de plantearse preguntas. Como señala De Waal (2013:8):
“When we talk about new technologies, it is often about their practical application: technology is presented as a convenient solution to real or supposed problems, it promises to make our lives more pleasant and convenient; at the same time, our cities will also become safer, more sustainable and more efficient. In short, technology is an almost inescapable magical power that will improve urban society. But for those who do not believe in magic, this picture mainly raises a number of questions”.
Signs from the near future 
La vida en las ciudades está cada vez más determinada por las tecnologías digitales. Vivimos en una creciente interacción con objetos, plataformas y dispositivos conectados, muchas veces de manera inconsciente  (el rastro digital que dejamos en el sistema público de alquiler de bicicletas, nuestra imagen captada por una cámara de video-vigilancia o el paso de un autobús urbano identificado por un sensor, por ejemplo) y otras de manera más consciente (buscando un lugar a través de la navegación GPS, conectándonos a una red de conexión inalámbrica en una plaza, pagando el estacionamiento, etcétera). Desde termostatos en nuestra pared hasta sensores en el asfalto que pisamos, la vida cotidiana se va colonizando de dispositivos que organizan nuestras decisiones o incluso toman decisiones por nosotros. Desde cámaras de reconocimiento facial en las esquinas de nuestras calles hasta farolas que detectan la presencia de personas en la acera, dispositivos de control automático de las funciones de los servicios urbanos van siendo parte del paisaje urbano. Sin embargo, falta abordar críticamente el significado de este rastro digital. Como refleja Greenfield (2013) sobre la necesidad de comprender con calma y de manera compleja el significado de este cambio tecnológico en la vida en la ciudad:
“The connected sensors, actuators and display systems we increasingly find woven into the fabric of our cities. The powerful analytical techniques that wrest sense from the torrential amounts of data produced by all of these things, that operate in the background and are themselves difficult to see and to comprehend. Our encounter with this extended technical armature has begun to alter the fundamental terms city life has been founded on, in many cases for centuries”.
En este sentido, situamos la relación entre tecnología y sociedad/ciudad no como una relación de un objeto dado (tecnología) con un sujeto pasivo (sociedad/ciudad). Se trataría de una visión reduccionista de una relación en la que el componente social (es decir, usos, contextos, normativas, relaciones de poder,…) son capaces de dar forma a la tecnología en una relación en ambas direcciones. Esta distinción es la que abre la posibilidad de utilizar conceptos sobre constructivismo social de la tecnología, sobre la supuesta neutralidad tecnológica, etc. Dourish y Bell (2011:50) presentan así esta disyuntiva metodológica y de enfoque sobre cómo ambos espacios no son elementos que se pueden analizar de forma independiente, sino que, en la práctica, son interdependientes:
“A naive orientation toward social impacts, though, frames the relationship between the social and technical too narrowly. We should be wary of approaches that take information technology as a given and society as a passive recipient (or impact site) of technology that arises independently and inevitably.”
----
DE WAAL, Martijn (2013) The city as interface. How new media are changing the city, Nai 010, Rotterdam
DOURISH, Paul y Genevieve BELL (2011) Divining a digital future. Mess and mythology in ubiquitous computing, MIT Press, Cabridge
ELLUL, Jacques (2008) “76 Reasonable Questions to ask about any technology”, en  http://www.thewords.com/articles/ellul76quest.htm
GREENFIELD, Adam (2013) Against the smart city, Do Projects, Nueva York
----

Tras la primera presentación que hice de la estructura de la tesis (The myths behind the smart city technological imaginary (PhD brief notes #1)), a partir de ahora iré publicando algunos retazos del texto, que va avanzando. En algunos casos serán notas bastante desestructuradas o incluso una sucesión de citas, pero igual sirven como guía para entender cómo va evolucionado los temas que voy trabajando, qué referencias nuevas van apareciendo, etc. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

Urbanismo colaborativo y participativo en las smart cities

Como ya avancé, ayer participé en el curso Nuevas estrategias de evolución urbana: la planificación urbana inteligente en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) en el marco de los cursos de verano de CUIMPB. Una nueva ocasión para compartir algunas ideas que van madurando en el blog y en la tesis, más otras que aún están tomando forma. La idea era plantear una lectura cercana a la experiencia digital en la ciudad y cómo las expectativas y demandas de nuevas formas de participación y de auto-organización van abriéndose paso. Siempre con la inquietud de no caer en el wishful thinking, pero también con las ganas de provocar lecturas alternativas a un escenario espectacularizado de la ciudad inteligente.

Smart beginnings: a crowd watches as new, automated traffic lights are erected at Ludgate Circus, London, in 1931. Photograph: Fox Photos/Getty Images

Intenté insistir en la idea de desconfianza creciente a las formas de control y vigilancia digital (contradictoria, en realidad, con la escasa sensibilidad con este tema) como un ingrediente básico con el que contar. También con el riesgo de caer en la fascinación por cualquier cosa conectable (con el genial ejercicio de The Internet of Useless Things). Hubo tiempo para un recorrido algo deslabazado sobre algo que me gustaría desarrollar con más tiempo: las diferentes capas que giran alrededor de las smart cities, desde la más institucional -la ciudad mecánica- a la más evidente -la ciudad abierta del open data y las apps-, pero donde faltaría incluir en la escena la ciudad emergente (en What we talk about when we talk about smart cities puedes ver cómo John Tolva lo cuenta mejor).

Aproveché también para recopilar, aunque fuera a modo de referencia, varios decálogos y manifiestos (desde el conocido de Dan Hill hasta el UrbanIxD manifesto, pasando por el Manifesto for the Clever City o el Manifesto for Smart Citizens de Frank Kresin)  como recursos para encontrar claves de lecturas cívicas de la ciudad inteligente. En todos ellos hay muchas ideas con sustancia. Junto con esto, un marco rápido sobre la emergencia de la participación por contribución y el clásico repaso a proyectos que pueden ilustrar algunas de estas ideas.


P.D. La foto que ilustra el post es justo lo que llevaba tiempo buscando para explicar la historia del semáforo a la que cada vez dedico más tiempo en estas presentaciones. Una epifanía smart mucho más profunda que la actual.

martes, 21 de abril de 2015

Cities from scratch. Construyendo las Brasilias del siglo XXI

La construcción de nuevas ciudades (cities from scratch) como realización de un nuevo modelo de desarrollo urbano que atienda a la creciente urbanización mundial ha tenido en las smart cities una de sus principales referencias. Los proyectos de smart city que se han propuesto como ejemplares, icónicos o referentes han sido, en muchos casos, proyectos de urbanización desde cero de áreas espaciales que se promueven como nuevas ciudades. Songdo, PlanIT Valley, Masdar o Lavasa se han constituido como referentes de los dos últimos años en la utilización de las tecnologías más avanzadas y como demostración de la posibilidad de planificar desde cero. Estos proyectos se caracterizan, por tanto, por plantear nuevos desarrollos en espacios previamente no ocupados por población o infraestructuras urbanas para los cuales se diseña un modelo de baja regulación pública:
“In the case of smart-city pilots ‘from scratch’, niche experiments are designed to cater for full system integration from the early beginning. They are planned in social and physically ‘virgin land’ (that is, with no former residents, buildings or infrastructures), in policy-protected arenas (with loose, experimentation-oriented and flexible regulations), aiming to attract new residents and companies to be simultaneously users and developers of new smart-IT solutions. Thus, one of their defining features is the strong protection from the complexity and unevenness of real-life cities: entrenched social and physical infrastructures, business routines andpolitical arenas”. Carvalho 2015
Songdo, via
De esta manera, la argumentación principal de este tipo de desarrollos, más que atender a necesidades de la población –que inicialmente no existe- o a dificultades propias de las ciudades ya existentes en el mundo, reside en servir de espacios de experimentación a gran escala de manera que sirvan como aprendizaje tecnológico para entender cómo integrar esas tecnologías en el funcionamiento social. A este fenómeno, Halpern et al. (2013) lo han denominado “test-bed urbanism” como forma de reflejar una nueva manera de entender los territorios como lugares de experimentación de soluciones tecnológicas y nuevas propuestas urbanísticas:
“Like all utopias, Songdo is also a “heterotopia,” a space that can tell us about our world, make us conscious about the choices — aesthetic, architectural, designed, and technical — that we are making and still have to make.”
Frente a este interés teórico, la construcción de nuevas ciudades con un alto contenido tecnológico busca prescindir de la complejidad y dificultad que suponen las ciudades ya existentes- modelos urbanos perfectos.
“These are putatively urban-scale environments designed from the ground up with information-processing capabilities embedded in the objects, surfaces, spaces and interactions that between them comprise everyday life. They are held up before us as forerunners and exemplars of the kind of urban environment we might inhabit once the cities of Earth have been decisively colonized by networked informatics, at some point in the undefined but not-too-distant future”. Greenfield (2013)
Esta aspiración no es históricamente nueva. De hecho, la historia de la ciudad es, en buena medida, la historia del utopismo social y tecnológico construida alrededor de sucesivas propuestas teóricas (ciudad jardín, ciudad radiantes,…) o prácticas (Palmanova, Brasilia, Milton Keynes,…) o incluso eminentemente tecno-utópicas (The flying city, de Georgii Krutikov (1928), Fun Palace, de Cedric Price (1961-1964), Walking City, de Ron Herron (1964), Plug-in city, de Peter Cook (1964), Seek, de The Architecture Machine Group (1970), etc.).
“The big surprise of this new wave of New Towns, which is quantitatively at least as important as the heyday of New Town planning from the fifties to the seventies, is that it uses exactly the same type of planning principles as the earlier state planned towns. The market has simply taken up the technology that once was exclusively associated with centralized state planning, and now uses it for its own aims”. Vanstiphout (2012:12)
Se trata, por tanto, de una renovación de una tradición por el master planning de nueva planta, heredera o resucitadora de la tradición modernista del urbanismo (Le Corbusier y su Radiant City o el Plan Voisin para París, Brasilia, Chandigarh, etc.) basada en principios de control social, de segregación espacial y de planificación centralizada y de sobre-especificación (Greenfield 2013). De esta manera, se renueva una experiencia que, décadas después, ha resultado fracasada respecto a los objetivos que perseguía, revisitada ahora con una pátina tecnológica sobre la que se confía poder solventar las graves disfuncionalidades de la ciudad moderna (McCullough 2014:211). Rabari y Storper (2015) abundan en esta identificación entre las nuevas promesas de la smart city y las recientes teorías utópicas basadas en la aplicación de las tecnologías emergentes en cada momento y las aspiraciones planificadoras racionalistas:
“Large scale master-planned cities, the apotheosis of modernism, including Corbusier’s Chandigarh or Costa and Niemeyer’s Brasilia, were explicitly premised on the belief that the problems of the city could be solved through scientific  approaches to urban design. Their focus was on logic, order, efficiency, functionality and— above all—a self-proclaimed ‘rationality,’ as the way to wipe out the irrational effects of tradition in urban life; modernist utopias for the jet age”.
1959, Brasil - Construção de Brasília, capital federal
La realidad ha demostrado que estas planificaciones racionalistas, a pesar de que en su momento podían tener perfecto sentido en base a las nuevas expectativas del conocimiento científico, han resultado desastrosas y muy alejadas de sus propias expectativas, revelándose sus efectos más perversos con el paso del tiempo. En este sentido, los cuatro proyectos de smart city mencionados anteriormente, reflejan cada uno de ellos y en su conjunto el utopismo contemporáneo, una mezcla de sostenibilidad urbana de laboratorio en medio del desierto (Masdar), una segregación espacial en torno a proyectos de alto standing descontextualizados de su realidad cercana (Lavasa) y una promesa de ubiquidad conectada (Songdo, PlanIT Valley). A su vez, estos proyectos contienen unas características comunes: un impulso privado a través de desarrolladores que impulsan el proyecto, la creación de áreas de excepción a la regulación gubernamental (en forma de permisos, rebajas fiscales, etc.) y una arquitectura organizativa formada por una red de empresas y consultoras internacionales (Siupsinskas, 2012). De esta manera, el diseño, planificación y construcción de ciudades enteras se ha convertido en un negocio global con altas promesas de rendimientos económicos, un negocio enfocado a las clases medias-altas de países en desarrollo (principalmente) (Provoost, 2012). Como acertadamente señala Vanstiphout (2012), este modelo de urbanización es la plasmación espacial y la última realización de la ciudad liberal como ideología política de un mundo urbano. La utopía urbanista de principios del siglo XXI representa un cambio frente al modelo de las nuevas ciudades y las grandes urbanizaciones de la segunda mitad del siglo XX (especialmente en la década de los 50 y 60). Si en la fase anterior, las nuevas urbanizaciones se dirigían a ofrecer vivienda asequible a las clases bajas a partir de una acción planificadora intensa por parte de las autoridades nacionales (y, según los países, con más o menos capacidad de intervención también por parte de las autoridades locales), hoy nos encontramos con que el modelo de construcción de nuevas ciudades altamente equipadas con las últimas tecnologías digitales y de sostenibilidad se dirige a las clases medias-altas y altas, e iniciadas y lideradas por consorcios financieros internacionales que buscan en los poderes públicos un rol puramente facilitador.

Eerie Video Shows Masdar City—The Sustainable City Of The Future—Has No One In It

En relación a esta tipología de proyectos, sin duda la más espectacular por su despliegue inversor y sus destellos promocionales, lo más significativo que podemos afirmar es que, de manera sistemática se pueden considerar hoy, en 2014, como un fracaso práctico. En algunos casos como PlanIT Valley, aún sobreviven en forma de presentaciones, catálogos y tramitaciones municipales paralizadas, pero continúan alimentándose como “ejemplos” a seguir. En otros casos como Masdar o Songdo, tras años de prometer fabulosas transformaciones, a duras penas han conseguido levantar suficiente financiación para cubrir su construcción formal ni han conseguido hacer realidad su objetivo de llenarse de habitantes y actividad y, consecuentemente, de convertirse aunque sea mínimamente en algo parecido a una ciudad. Por otro lado, y más sintomáticamente, sus futuristas aplicaciones y sobre todo los rendimientos y beneficios que han prometido durante años están lejos de realizarse según los estudios en terrenos que han conseguido ir más allá de la mera repetición y reproducción de sus discursos promocionales.
“From the vantage point of the present, it is clear that the canonical Masdar City, New Songdo and PlanIT Valley are, by most any reasonable measure, failed projects. Centainly by the end of 2012 we were no longer hearing quite so much in the way of hype about them. Even if these ventures eventually ddo come to success narrowly, as straightforward propositions in commercial rea-estate development, they have been exposed to the public eye too long, and failed to deliver on their developers´promises by too wide a margin, for anyone to take the claims made about their advanced technic of everyday life with any particular seriousness”. Greenfield (2013),
La principal crítica que podemos hacer a estos proyectos desde el esquema del régimen discursivo que proponen es su visión negativa de la ciudad actual y su incapacidad de dar respuesta a los problemas de la urbanización mundial. Por un lado, implícitamente contienen un mensaje de abandono sobre la posible renovación o mejora de las ciudades realmente existentes, como si se renunciara a actuar sobre ellas. Por otro lado, sitúan el foco en la construcción de nuevas ciudades para acoger una parte escasa de los movimientos migratorios y demográficos que están detrás del aumento de la urbanización mundial. En este sentido, a pesar de que se auto-presentan como experimentaciones para posteriores desarrollos urbanos, son y serán una excepción (Shelton, Zook y Wiig (2015):
“Far from paradigmatic, greenfield smart cities are the exception rather than the rule, and provide little insight into the ways that an increasing attention to data is affecting the tangible outcomes of urban governance in existing cities”.
Por otro lado, su propuesta de despliegue tecnológico se basa en una espectacularización de la tecnología, presentada normalmente de manera genérica pero con capacidades insospechadas e inauditas para acabar de una vez con los sempiternos problemas urbanos. La smartmentality (Vanolo 2013) se manifiesta a través de estereotipos tecnológicos que simplifican las dinámicas socio-técnicas en las que las tecnologías manifiestan sus capacidades. Así, las tecnologías inteligentes se presentan ofreciendo soluciones simples a problemas complejos pero sin cambiar en lo fundamental nuestras convicciones sociales, nuestras pautas de consumo, nuestras instituciones públicas o los presupuestos mismos sobre los que se diseñan las infraestructuras críticas de la sociedad digital. De esta forma, la cuestión urbana no es considerada como una cuestión social o política, sino como un problema a resolver a través de una nueva capa de sofisticación del paisaje urbano sin afectar a los entresijos que están detrás de esos problemas urbanos.

---
CARVALHO, Luis (2015) “Smart cities from scratch? a socio-technical perspective”, en Cambridge Journal of Regions, Economy and Society (2015) 8 (1): 43-60
GREENFIELD, Adam (2013) Against the smart city, Do Projects, Nueva York
HALPERN, Orit, Jesse LECAVALIER, Nerea CALVILLO y Wolfgang PIETSCH. 2013. “Test-Bed Urbanism.”, en Public Culture 25 (2 70): 272–306
McCULLOUGH, Malcolm (2014) Ambient commons. Attention in the age of embodied information, MIT Press, Cambridge
PROVOOST, Michelle (2012) “Why build new towns”, en City in a box Volume 34
RABARI, Chirag y Michael STORPER (2015) "The digital skin of cities: urban theory and research in the age of the sensored and metered city, ubiquitous computing and big data", en Cambridge Journal of Regions, Economy and Society (2015) 8 (1): 27-42.
SHELTON, Taylor, Matthew ZOOK y Alan WIIG (2015) “The ‘actually existing smart city’”, en Cambridge Journal of Regions, Economy and Society 8 (1): 13-25
SIUPSINSKAS, Matas (2012) “New town networks”, en City in a box Volume 34
VANOLO, Alberto (2013) “Smartmentality: The Smart City as Disciplinary Strategy”, en Urban Studies 51(5) 2013:1-16)
VANSTIPHOUT, Walter (2012) “Nothing more political”, en City in a box Volume 34
---


Tras la primera presentación que hice de la estructura de la tesis (The myths behind the smart city technological imaginary (PhD brief notes #1)), a partir de ahora iré publicando algunos retazos del texto, que va avanzando. En algunos casos serán notas bastante desestructuradas o incluso una sucesión de citas, pero igual sirven como guía para entender cómo va evolucionado los temas que voy trabajando, qué referencias nuevas van apareciendo, etc. 

lunes, 20 de abril de 2015

El menguante espacio de libertad que dejamos a niños/as

Guardaba la foto de abajo desde hace años, por si acaso algún día servía para algo. La encontré en el artículo How children lost the right to roam in four generations, que presentaba las conclusiones de un informe sobre los límites espaciales de la supervisión parental a la que estaban sometidos niños/as en las últimas generaciones. El informe (pdf), dirigido por William Bird, experto en salud y naturaleza, analizaba el impacto sobre la salud física y mental a corto y largo plazo de la exposición de las personas a espacios abiertos y, en especial, a la naturaleza.


El informe señala cosas que nos suenan sobre una infancia actual sometida al pánico de sus familias de dejarles solos en un tráfico que ha colonizado las ciudades y un espacio urbanizado que se ha comido los espacios naturales:
"Spontaneous unregulated play in neighbourhood spaces, particularly in affluent areas of cities, is becoming an activity of the past. Children have lost access to traditional play areas including streets and wild spaces. This is due in part to: 
1. Parental fear of: traffic, bullying and stranger danger,
2. Loss of natural spaces for play,
3. Perceptions of what is best for children.

As a result, children are encouraged to participate in regulated play environments in
homes or commercial “play and recreation”
De la transformación del espacio físico ya sabemos mucho sobre cómo ha influido en domesticar nuestras vidas en áreas reguladas y urbanizadas, pero es más interesante (por la parte que me toca) el papel de los adultos en imponer a los pequeños sus propios miedos:
"Many people interviewed in a study for English Nature(now Natural England) felt that contemporary children are over-managed and are prevented or distracted from experiencing the natural environment and outdoor play by a variety of factors, including:
  • Complex toys stifle imagination and discovery of the outdoors
  • Image that outdoor activities are not ‘cool’.
  • Lack of encouragement of parents and institutions
  • Fear on behalf of parents".
Rescato esto porque recientemente leí un artículo, The Case for Free-Range Parenting, que reflejaba la experiencia de un padre al trasladarse a vivir con su familia a Estados Unidos desde Berlín, y cómo ha sentido la obsesión por controlar, limitar y sobreproteger a los niños:
"On her first morning in America, last summer, my daughter went out to explore her new neighborhood — alone, without even telling my wife or me. 
Of course we were worried; we had just moved from Berlin, and she was just 8. But when she came home, we realized we had no reason to panic. Beaming with pride, she told us and her older sister how she had discovered the little park around the corner, and had made friends with a few local dog owners. She had taken possession of her new environment, and was keen to teach us things we didn’t know. 
When this story comes up in conversations with American friends, we are usually met with polite disbelief. "
Quizá Estados Unidos sea un ejemplo extremo (esos padres arrestados por haber dejado ir al parque a sus hijos de 10 y 6 años), con la extendida obsesión social por la seguridad, por la soledad que produce, por la extensión del estilo de vida suburbano,...pero el artículo refleja una tendencia, un riesgo o un futuro próximo inevitable. Las condiciones físicas que ha impuesto el urbanismo y su reflejo en las formas de vida que permiten o limitan influyen sobre cualquiera de nosotros, pero son sólo una parte de un ensamblaje más complejo, sibilino y silencioso que nos invita continuamente como padres a proteger en exceso, a evitar cualquier problema, a evadir a nuestros hijos de cualquier riesgo. No es fácil resistir: la sociedad del riesgo nos ha inoculado un pensamiento sobreprotector que va restando libertad a los más pequeños.

Pequeños que crecerán con una perspectiva más reducida del espacio que pueden explorar con libertad sin supervisión, una capacidad anulada para exponerse ellos mismos a sus propios miedos y desafíos como forma de aprendizaje y superación. Seguramente, lo del "no aceptes caramelos de extraños" ha tenido diferentes versiones en toda la Historia, pero es quizás ahora cuando más sistemático es el mensaje: calles que se les han hecho imposibles (¿o son imposibles porque hemos desistido de reclamarlas para las personas y no para las coches?), sistemas educativos que siguen sin aceptar la libertad y el auto-aprendizaje, políticas que generan miedo y mensaje sociales que alientan la percepción exagerada de los riesgos, un sistema de consumo que sustituye la experiencia de disfrutar de lo que (aún) no tiene precio por productos manufacturados de consumo normalizado, un sistema de normas sobre seguridad o civismo que nos convierten en sus esclavos, vidas cada vez más anónimas donde "los ojos en la calle" cada vez están más ausentes,,..

"It is hard for parents to balance the desire to protect their children against the desire to make them more self-reliant. And every one of us has to decide for himself what level of risk he is ready to accept. But parents who prefer to keep their children always in sight and under their thumbs should consider what sort of trade-offs are involved in that choice.

At a minimum, parents who want to give their children more room to roam shouldn’t be penalized by an overprotective state. Cases like the Meitivs’ reinforce the idea that children are fragile objects to be protected at all times, and that parents who believe otherwise are irresponsible, if not criminally negligent."

Como dice el autor, no es sencillo establecer el equilibrio ideal, pero sospecho que la imagen de arriba sólo refleja en el espacio las limitaciones mentales a las que nos somete la vida actual y que estamos inoculando a los que ahora están empezando a descubrir el mundo y a descubrir la libertad, también la libertad de arriesgarse, de hacerse daño, de descubrir, de equivocarse, de exponerse o de superarse. Y tenemos que resistirnos.

lunes, 13 de abril de 2015

El factor humano: urbanismo colaborativo y participativo en las smart cities

A principios de mayo volveré a estar en Barcelona de conferencia, de nuevo en CUIMPB. Será en el curso Nuevas estrategias de evolución urbana: la planificación urbana inteligente, que se celebrará el 4 y 5 de mayo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). El título de mi aportación es El factor humano: urbanismo colaborativo y participativo en las smart cities, en el contexto de unos contenidos enfocados a la planificación y a diferentes áreas sectoriales de la ciudad inteligente.
Via
Mi idea, en principio, es aprovechar para hacer un repaso por las nuevas demandas y expectativas de participación en los asuntos públicos, a partir de la idea del paso de la participación por representación a la participación por contribución (gente que hace cosas). Un cambio en el que lo digital, además de como mediación técnica, está implicando un cambio cultural que es el que está ampliando la perspectiva de lo que se espera hacer en la ciudad. Este ensanchamiento toma diferentes formas y proyectos, y los ejemplos que trataré de ilustrar comparten un expectativa de intervención más directa en debates sobre decisiones públicas que dan forma física a la ciudad, en proyectos que transforman materialmente el espacio que habitamos y en iniciativas que trascienden las formas tradicionales de participación otorgada por las instituciones. Así que será un repaso por la piel digital de la ciudad como escenario en el que se asientan nuevas prácticas de acción colectiva, y utilizaré para ello algunos manifiestos relacionados con la idea de smart citizens y también algunas de las ideas que trabajamos en el libro Urban interaction design.

El curso se presenta así:
La competencia entre ciudades para ofrecer a personas y empresas un entorno atractivo donde vivir y desarrollar la actividad económica obliga a los gobiernos locales a avanzar continuamente en la búsqueda de modelos urbanos innovadores y creativos. El impulso de las nuevas tecnologías de la comunicación ha facilitado la aparición de una gran cantidad de proyectos e iniciativas locales de diversa índole, aglutinados bajo el calificativo de inteligentes. Todos estos proyectos se caracterizan por adoptar una óptica integradora de los diversos aspectos que conforman la ciudad con el fin de aportar soluciones inclusivas y sostenibles que incluyen la minimización de riesgos ambientales, la mejora y cohesión social, la movilidad urbana eficiente, la atracción de capital, la promoción de la innovación y el conocimiento, entre otros. Pero lo que les da identidad es el uso estratégico de las plataformas tecnológicas para integrar y gestionar flujos de información, posibilitando que los procesos de toma de decisión de los responsables locales sean más eficientes.
Por su transversalidad, los instrumentos de planificación urbana se convierten en una herramienta esencial para implantar o perfeccionar ciudades inteligentes desde una visión holística del modelo. En este curso nos proponemos examinar algunos de los ámbitos de actuación que inciden más directamente en el diseño, planificación y gestión de políticas locales inteligentes, poniendo en común las experiencias innovadoras que se están implantando en el territorio con el fin de sobresalir en los retos de la sostenibilidad social, económica y ambiental que demanda nuestra sociedad.

martes, 7 de abril de 2015

Viaje por un mundo urbano: Towards the human city

Fernando y Paula están metidos desde hace un tiempo en un proyecto fabuloso, Towards the Human City. Recientemente han publicado Why leave everything behind to document human cities? para contar exactamente lo que hacen que, en pocas palabras, es un intenso viaje por las diferentes regiones del mundo para explorar, descubrir y documentar iniciativas innovadoras desde el punto de vista social que están ocurriendo en las áreas urbanas del planeta. El proyecto lo conocí cuando me pidieron colaborar como parte del equipo asesor (básicamente, sugerirles ideas y contactos en ciudades que van visitando) y desde entonces voy siguiéndoles la pista y manteniendo el contacto en sus diferentes escalas. Y ahora que el trayecto ya está avanzado, quería compartir por aquí el proyecto por si te interesa seguirlo, apoyarlo o, simplemente, conocerlo.

Desde junio de 2014 han realizado ya tres etapas en las que han visitado Colombia (Bogota, Medellin, Pereira, Manizales), México (La Paz y Mexico DF), Argentina (Buenos Aires y Mar del Plata),  Brasil (Rio, Sao Paolo y Porto Alegre), Vietnam (Hanoi, Ho Chi Min, Hoi An y Danang), Indonesia (Jakarta, Bandung, Sarabaya y Bali) y Singapur. Por delante tienen Corea del Sur, Japón, China, Filipinas, Sudáfrica, Kenia, Mozambique, Uganda, Tanzania, Rwanda, Estados Unidos, Canadá, Europa, África del Oeste y Oriente Medio. Como para perder el pasaporte.


El objetivo básico del proyecto es documentar 101 iniciativas transformadoras que logran ciudades más humanas para poder desarrollar a partir de ella un catálogo de productos prácticos (documental, publicaciones, exposición, base de datos, cajas de herramientas,…) para promover este tipo de proyectos urbanos en otros lugares. Una especie de benchmarking consultoril pero a lo bestia, a pie de calle y desde la experiencia de vivir en las comunidades y barrios donde van documentando. Si todo va bien, en diciembre de este año habrá terminado la fase de producción y 2016 será la pos-producción de todas las herramientas, incluido el documental, así que aún tienen un buen trabajo por delante.

De todo ello resultará un catálogo de iniciativas centradas en diez dimensiones urbanas -desde movilidad urbana a acceso a la vivienda, pasando por la salud y servicios sanitarios o la educación y el acceso a la cultura- que coinciden en tres ejes transversales:
  • Participación ciudadana: promover la participación ciudadana en el diseño, la toma de decisiones y la ejecución de políticas públicas urbanas. 
  • Tecnología: promover la innovación tecnológica para ofrecer soluciones eficientes y sostenibles a los problemas urbanos. 
  • Sostenibilidad: satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
En su web (en rediseño estos días) tienen ya el detalle de las primeras iniciativas, pero pronto llegarán a 30, así que puedes seguir el proyecto en la web y en su Tumblr.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Ciudades y planificación estratégica (Master en Investigación, Consultoría e Innovación social)

Esta semana he terminado de impartir una asignatura en el Master en Investigación, Consultoría e Innovación social de la Universidad de Deusto. Ha sido una intensa experiencia porque ha implicado una preparación en poco tiempo y una dedicación intensa para sesiones, para mí gusto, demasiado largas (cuatro horas). Hemos puesto encima de la mesa un montón de temas, pocas certezas y muchas incertidumbres, que creo que era lo que al menos a mí me tocaba en este momento del desarrollo del programa, pero con un título de la asignatura "Diagnosis estratégica y planificación creativa" suficientemente flexible como para colar muchos temas que giran alrededor del blog en los últimos años.


La previsión original incluía el siguiente desarrollo (y más o menos lo hemos cumplido):

Sesión 1. Las ciudades en un mundo urbano
  • El proceso de urbanización mundial. Dimensión y consecuencias. Analizar los patrones que están transformando el mundo hacia una estructura de red jerarquizada dentro de la economía global y cómo este proceso está creando un nuevo escenario en el ejercicio de la gestión pública local.
  • Tendencias urbanas globales y su impacto a escala local. Analizar las características de las nuevas economías urbanas, su relación con las políticas públicas locales y el papel cambiante de las relaciones de las ciudades con los agentes sociales y con las empresas privadas. Distribución de la cadena de valor. Definición de fortalezas de cada ciudad según tamaño, posición comparativa en la jerarquía y composición de su tejido productivo. Análisis de casos.
  • Debate-taller sobre desafíos para la agenda urbana.
Sesión 2. La ciudad sostenible. Un enfoque integral
  • Como continuación de la sesión anterior, analizar el escenario de las acciones locales por la sostenibilidad, la contribución de los sistemas urbanos a los grandes problemas ambientales y el marco de trabajo para abordar desde lo local los problemas de la sostenibilidad global.
  • Nuevas utopías urbanas y modelos de ciudad. Comparación de diferentes modelos: de la ciudad creativa a la ciudad innovadora.
  • Debate-taller sobre economía colaborativa, sus aplicaciones y contradicciones.
Sesión 3. Gobernanza y nuevas formas de participación social en las políticas públicas
  • De la participación por invitación a la participación por contribución. Revisión de nuevas formas de participación ciudadana desde la creatividad y la implicación en proyectos de gestión y transformación del espacio urbano.
  • De la gestión burocrática a una gestión pública más flexible, abierta e innovadora.
Sesión 4. Estudio de caso
  • Revisión y visita de campo del caso de ZAWP-Zorrozaurre Art in Progress invitando a sus protagonistas como acción de desarrollo creativo y cultural en un área de regeneración urbana
Sesión 5. Planificación estratégica y modelos urbanos. Hacia una nueva agenda urbana
  • De la planificación estratégica a la gestión estratégica. Análisis de modelos de planificación estratégica urbana, herramientas, sistemas de indicadores, etc., con la participación de Alfonso Martínez Cearra, de Bilbao Metropoli 30.
Sesión 6. Smart cities. El papel de la tecnología en el desarrollo urbano sostenible
  • El concepto de smart city. Origen y componentes. Como uno de los conceptos más emergentes relacionados con la ciudad surgidos en los últimos años, se trata de analizar sus dimensiones y las principales características del paradigma de la ciudad inteligente y su significado para la gestión urbana.
  • Tecnologías para el funcionamiento de los servicios urbanos. Analizar los vectores tecnológicos que están contribuyendo al desarrollo de soluciones smart, los sectores industriales que más actividad están generando como cluster de servicios urbanos y qué soluciones tecnológicas van a ser prioritarias en los próximos años.
  • Análisis crítico desde el punto de vista ciudadano. Smart cities vs. smart citizens, top-down vs. bottom-up.
  • Ejercicio de análisis crítico de seis artículos académicos sobre el tema y debate en grupo.
Gracias a Xabier Barandiaran por contar con mi aportación (y a Mercedes más aún) y sobre todo al grupo de estudiantes, que con tanto entusiasmo han hecho de lo que parecía una pesadilla de tantas horas un tiempo entretenido. Espero haber aportado lo que mejor puedo aportar: espíritu crítico para pensar tendencias que es necesario rascar para no quedarnos en la superficie. Ha sido un paseo por cuestiones como innovación social, sostenibilidad, economía colaborativa, ciudades inteligentes, participación ciudadana para las que he intentado ofrecer marcos para comprender sus límites, su origen, sus potencialidades, etc., la mayoría de las veces a través de preguntas y muchas referencias para revisar (artículos, libros, vídeos, proyectos, herramientas,...).

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...