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jueves, 19 de noviembre de 2009

Copenhague, cambio climático y municipios

Días de mucho trabajo en los que me da tiempo sólo a acumular cosas que apenas puedo leer y ni siquiera organizar. Pero como este post lleva demasiado tiempo en borrador, prefiero lanzarlo a medio hacer. Y todo a raíz de la próxima Cumbre de Copenhague, que llega ya fracasada por la incapacidad abrumadora del ser humano. Pero empecemos por el principio.....

De Copenhague se puede aprender mucho, tanto de la capacidad que ha tenido la ciudad de vincular a la ciudadanía (o, casi mejor, la capacidad que han tenidos sus ciudadanos/as de vincularse a su ciudad), como de su éxito en ofrecer un espacio urbano capaz de hacer felices a sus habitantes. Se ha hablado últimamente de Copenhague por los Juegos Olímpicos y por ser la sede de la Conferencia de las Partes 15 de la Convención de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático (COP 15). De esto oiremos mucho las próximas semanas. Y se habla de Copenhague por ser una ciudad modélica en cuanto al uso de la bicicleta.

Earthscan me mandó hace un par de meses un libro de título prometedor. Planning for climate change. Strategies for Mitigation and Adaptation for Spatial Planners, editado por Simin Davoudi, Jenny Crawford and Abid Mehmood. El libro se compone de 23 contribuciones repartidas en tres grandes bloques. Uno primero de definición de dónde están los principales retos de la política urbana en materia de cambio climático, otro sobre respuestas estratégicas y otro sobre actuaciones y compromisos, siempre a través de ejemplos de caso que alcanzan realidad principalmente occidentales (California, Australia, Reino Unido, Canadá, Holanda, países escandinavos, etc.). ¿Cuál es el papel de los ayuntamientos en la lucha contra el cambio climático? A veces he comentado que sobrevaloramos la capacidad de lo local para intervenir en la sostenibilidad: demasiadas dinámicas estructurales ajenas a la capacidad real de las entidades locales. El libro, en concreto, destaca un par de artículos en los que se aborda la relación entre los enfoques de mitigación (reducción de emisiones para evitar aumentar en el futuro la dimensión del problema) y de adaptación (asumir que parte del problema ya es inevitable y tenemos que empezar a adaptarnos hoy a los cambios del futuro). Las estrategias de adaptación son fundamentalmente locales, mientras que las de adaptación deberían ser globales, aunque ya vemos cómo fracasan esos acuerdos concertados a nivel internacional.

Algunos enlaces sueltos:
  • Por un lado, en estas semanas previas a la cumbre se están presentando diferentes informes, como este titulado Greenhouse Gas Emissions from Global Cities. Wendell Cox, conocido militante anti anti-sprawl (o algo así) también se suma a la batalla neoliberal de sembrar confusión en los debates sobre la lucha contra el cambio climático criticando precisamente este tipo de ifnromes.
  • Por su parte, desde Citiwire tanto Antohny Flint como Neal Peirce ofrecen una visión optimista sobre la capacidad de actuación de lo local ante uno de los mayores retos globales de la actualidad.
  • También ha tenido cierto impacto -a otro nivel- el artículo de Enric Ruiz-Geli La arquitectura es la principal causa del cambio climático. ¿Suena demasiado fuerte?
  • Tenemos, por otro lado, el frente de las iniciativas institucionales de lucha contra el cambio climático, de las que a nivel local podemos destacar el Covenant of Mayors Committed to local sustainable energy, plataforma a través de la cual diferentes ayuntamientos de toda Europa están alcanzando compromisos de reducción de emisiones de CO2 a través de la aplicación de políticas ambiciosas de eficiencia energética y de utilización de energía procedente de fuentes renovables. Incluso alcaldes de Europa y Estados Unidos han firmado un protocolo de trabajo conjunto para trabajar juntos en estos temas.
  • Hopenhagen como iniciativa para movilizar conciencias en los previos a la cumbre.
  • Antiplanner con el habitual discurso en contra de los modelos compactos de urbanización, defendiendo la tesis de que la compacidad no servirá para solucionar el cambio climático.
  • Plataforma Urbana ha recogido en un post diferentes iniciativas también de lucha contra el cambio climático.
  • El Observatorio de la Sostenibilidad en España celebra precisamente a finales de mes (16 y 27 de noviembre) una sesión con el tema Urbanismo y cambio climático, en la que intervienen además algunos de los principales teóricos de la sostenibilidad urbana en España como Agustín Hernández Aja, Luis Jiménez Herrero, Fernando Prats o José Fariña.
  • Post-oil cities como proyecto de trabajo e investigación para imaginar las ciudades en un mundo sin petróleo.
  • Y GOOD ha preparado una guía, The GOOD guide to COP15 desde la que acceder a otras referencias interesantes.
También hemos hablado de cambio climático en:

martes, 14 de julio de 2009

Sumando contra la crisis

¿Y si dejamos de hablar la crisis? Podría ser una opción, al menos nos quitaríamos esta losa que nos llena la mente y nos vacía los bolsillos. Más opciones habrá, no sé si para superar la crisis, pero para hacer las cosas mejor, de otra forma, para pensar la vida con otros ojos. Porque quizá ya es hora de mirar las cosas de otra manera. Mientras tanto, a unos y a otros, a todos/as nos toca proponer. Hay ideas mejores, ideas peores, ideas alocadas, ideas concretas, ideas revolucionarias, ideas rupturistas, ideas "más de lo mismo",...

De esto trata Tus ideas....AHORA. Algo espontáneo, poco pensado, muy de andar por casa y sin analizar mucho las soluciones tecnológicas para hacer esto como mandan los cánones. Para sumar, desde lo poquito que somos y hasta lo poco que lleguemos, aunque sea mucho. Por salir un poco de las ideas de siempre, por sumar ideas muy diferentes unas de otras y ver qué pasa. Sólo por ver qué pasa y porque tampoco perdemos nada.

Así que si tienes una idea muy estudiada, puedes enviarla desde aquí. Si tu idea es espontánea, puedes compartirla desde aquí. Si no tienes idea pero escribir te ayuda a tener ideas, escribe aquí. Total, todo va al mismo sitio y si va creciendo, ya veremos dónde acabamos. Pero que no nos digan que no había ideas para reinventar lo que ya no funciona. Y que no nos digan tampoco que no estamos para experimentos. ¡Claro que estamos para experimentos!

miércoles, 17 de junio de 2009

Urban politics now: fracasos de la ciudad global

He estado leyendo estos días un libro, publicado como resultado del seminario "Psychoanalysis, urban theory and the city of late-capitalism, celebrado en 2005. El libro tiene un título llamativo, Urban politics now: re-imagining democracy in the neoliberal city, y fundamentalmente es una recopilación de estudios críticos urbanos, de diferente interés cada uno de ellos, la verdad, y está editado por BAVO Bureau for Architectural Theory. La relación con el piscoanálisis encaja en algunos de los artículos que tratan, desde una perspectiva bastante crítica, algunos de los principales problemas asociados a la entrepreneurial city, término acuñado en su momento por Hall y Hubbard y que hace referencia a lo que hoy es un denominador común en cualquier modelo de gestión de las ciudades globales. La referencia más completa sobre este tema que conozco es un estudio de la OCDE, Competitive cities A new entrepreneurial paradigm.

Los artículos, como decía, se centran en diferentes realidades de la vida actual de muchas ciudades: violencia, tensiones y episodios nihilistas de confrontación social y contra la autoridad pública, ocupación urbana del ocio hedonista, las políticas de tolerancia cero, la ansiedad y el pánico urbano, las prácticas de marketing urbano basadas en el branding más inocuo, etc. Algunos de los ensayos más interesantes son:
Son los síntomas del malestar urbano, expresiones extremas de la realidad urbana, que lejos de ser un mar de riqueza y consenso social, es sinónimo de conflicto social, de revueltas contra el capitalismo global y de desigualdades locales. Y lo es tanto en los barrios de las ciudades de clase mundial excluídos de los flujos de la economía globalizada, como en las ciudades ajenas a esa economía global. Creo que las ciudades, el mundo del que ya es un lugar común decir que más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, son un fenómeno complejo y, desde luego, mucho más diverso que las historias de éxito apabullante de esos rankings como el de The Economist, Mercer, Global city Image o Monocle. Esas son las historias de los triunfos, pero hace falta construir un relato coherente del fracaso.

Podéis encontrar otras reseñas más completas en:

jueves, 11 de junio de 2009

¿Están en Asia Central las Dubai de los próximos años?

Quien tenga algo de ganas, un poco de curiosidad y una pizca de tiempo, le animo a leer un libro, El segundo mundo. Imperios e influencia en el nuevo orden mundial. Algunos lo han querido comparar con obras clásicas de los estudios históricos, esas esfuerzos enciclopédicos que ya nadie lee y que cada vez se citan menos. Supongo que será una comparación exagerada, porque los estudios de Spengler o Toynbee -que no, no he leido por supuesto- tienen una magnitud más erudita y omnicomprensiva. Pero tiene mérito el esfuerzo que ha hecho su autor, Parag Khanna, al recorrer por sí mismo todo el mundo buscando datos y experiencias con los que alimentar su investigación. Por supuesto, superficial, porque no puede ser de otra forma un libro que repasa el devenir histórico y la realidad política actual de todos los rincones del globo, exceptuando África, por cierto, lo cual refuerza quizá definitivamente la idea de que el continente negro ha quedado ya fuera de cualquier lógica geopolítica que no pase por su total papel subordinado, a excepción quizá del Mediterráneo y de África del Sur.

Y es que el libro es una actualización del término "segundo mundo", concepto utilizado hace años para designar a las economías socialistas, y que hoy Khanna propone destinar a los países situados en la órbita de influencia de las tres grandes potencias (Estado Unidos, China y unión Europea). La tesis principal del libro es que dónde acabe situándose la influencia de estas tres zonas geopolíticas en cada uno de los países que conforman ese segundo mundo será definitorio para establecer una próxima supremacía mundial de una nueva potencia. Venezuela, México, Colombia, Kazajstan, Uzbekistan, Georgia, Indonesia, Vietnam, Mongolia, Turkmenistan, Tailandia, Malasia, Egipto,....¿de qué lado de la balanza caerán definitivamente en esta etapa de reconfiguración imperial?

Total, leer el libro me ha servido, además de para refrescar referencias geográficas, recordar y volver a olvidar episodios históricos y algunos recientes (por ejemplo, ¿qué pasó realmente en todas aquellas "revoluciones" naranjas, azules y rojas en Georgia, Bielorrusia y demás?) y entender, sobre todo, la enorme presencia de China en todo el mundo a través de inversiones silenciosas en algunos casos y sonoras en otros. Y, de paso, me ha servido para bajar de escala, hasta las ciudades, y sorprenderme en especial de la emergencia urbana del Asia Central, con ciudades desconocidas en general y otras de carácter emergente como Astana o Baku.



Mi hipótesis es que están allí las ciudades que en los próximos años vivirán un intenso desarrollo y será además completamente desequilibrado socialmente. Ninguna de ellas es una de las ciudades que se convertirán en mega ciudades por población. Esas quedan para el tercer mundo directamente, y ese galopante proceso de urbanización apenas se verá compensado por desarrollo económico. En cambio, en el entorno del Asia Central se sitúan ciudades que, por la posición geoestratégica de sus países principalmente en cuanto a disponibilidad de petróleo y gas, están viviendo o vivirán procesos espectaculares de acumulación de capital. Y ello bajo regímenes claramente dictatoriales, nepotistas y alucinados (el caso de Turkmenistan es un buen ejemplo). Ciudades que posiblemente seguirán la senda ya conocida de Dubai en algunos casos. Dubai, una ciudad que en 1990 apenas disponía de red de alcantarillado y hoy es una realidad urbana difícil de entender con las lógicas y las escalas tradicionales.

Son ciudades que navegan entre el nepotismo y la burocracia soviética, con un urbanismo funcionalista deudor del triunfalismo y optimismo comunista, que se constituyen como cabeceras de sus desestructurados países para centralizar desde ellas un poderío económico basado en la extracción y venta al mejor postor de sus recursos naturales sin mantener reglas democráticas y transparentes. Ciudades que empiezan a hacer uso de ese nuevo producto globalizado, el arquitecto estrella, para manifestar su grandeza (inevitable recordar el libro La arquitectura del poder). Ciudades que en pocos años serán nuevos centros de ostentación y lujo rodeado de penuria social y esclavitud del siglo XXI.

Así que he recopilado algunas fotos (no pretenden ser más que ilustrativas) para ordenar aunque sea visualmente el catálogo de ciudades que podrían llegar a convertirse en las próximas Dubai:
  • Astana, en Kazajstan
  • Almaty, también en Kazajstan
  • Taskent, en Uzbekistan
  • Biskek, en Kirgistan
  • Dusanbé, en Tayikistan
  • Asjabad, en Turkmenistan
  • Baku, en Azerbayan
He incluido también tres ciudades más que pertenecen geográficamente a esta misma zona, aunque diferentes circunstancias hacen casi imposible imaginarse que puedan tener un futuro mucho más diferente que el que tienen hoy:
  • Kabul, en Afganistan
  • Herat, en Afganistan, conocida además por ser una ciudad sometida a la narcotectura.
  • Islamabad, en Pakistan
Y, de paso, tenemos a Armenia y Georgia, que no siempre entran en las clasificaciones de Asia Central:
  • Erevan, en Armenia
  • Tblisi, en Georgia
Gracias a Ethel, La Ciudad Viva, Citilab y Carlos Cesar Álvarez por ayudarme a encontrar fotos.

También te puede interesar:

lunes, 11 de mayo de 2009

El voto urbano y la política del miedo

Hace unos meses, con aquello de las elecciones en Estados Unidos, comentamos el interés de disponer de datos para valorar si el electorado urbano tiene tendencias políticas más a la derecha o a la izquierda. En su momento destaqué en un post la importancia del voto urbano en los resultados finales de las elecciones presidenciales norteamericanas, ya que Obama fue capaz de llevarse los estados de mayor componente urbano y fueron esas victorias las que marcaron la diferencia.

La semana pasada El País publicó un reportaje con un llamativo titular, La ciudad nos ha derechizado, del que entresaco algunos párrafos:
El voto urbano es conservador y es, según los analistas, el que ha devuelto el poder al PP en Galicia. Todo parece indicar que vivir en la gran ciudad nos hace más conservadores, aunque es muy probable que el fenómeno no sea general, sino exclusivamente español y especialmente contundente en Madrid.

"La población joven de rentas bajas, cuyo voto es más proclive a la izquierda, ha abandonado las grandes ciudades en busca de vivienda asequible en la periferia y la vieja clase obrera, también votante de izquierdas, ha vendido sus modestos pisos al calor del boom inmobiliario o los han alquilado a población inmigrante, que no vota".

Los datos de las últimas elecciones municipales indican que (al margen de los cinturones industriales, tradicionalmente de izquierdas) el PSOE domina en municipios de hasta 20.000 habitantes, pero que el PP dobló en victorias (32) al PSOE en capitales de provincia (16). En Madrid, Valencia y Málaga los conservadores mantienen una hegemonía aplastante.

El reportaje alude a varias fuentes de datos, que sería interesante contrastar con las estadísticas electorales de toda la democracia o, al menos, de los últimos 15-20 años. Básicamente, plantea que el acceso al bienestar que se ha generalizado en las últimas décadas -algo que seguro que Vicenc Navarro estaría encantado de rebatir- es una de las causas de la tendencia al voto conservador cada más amplia -supuestamente- en el tejido urbano. Puede ser, no digo que no, pero harán falta más razones. Al fin y al cabo, para el caso de Estados Unidos -y no comparo- decíamos que el sustrato sociológico en las ciudades tendía a ser más de izquierdas, entendiendo por izquierda una serie de valores más presentes en las ciudades (apertura, diversidad, modernidad, etc).

La segunda de las causas que se sugieren en el artículo con más fuerza es el miedo, el miedo creciente que generan las ciudades. Un argumento que esconde muchas cosas: esconde la idea de que sólo la derecha se encarga de la seguridad o, que es la derecha la que exalta las sensaciones subjetivas y colectivas de miedo. Esconde la idea de que buscamos protegernos en torno a ideas de rechazo, de defensa, de murallas y fosos, de espacios privados para defendernos de lo público. Sí, la ecología del miedo poco a poco acabará instalándose de forma definitiva, si es que ya no lo está. El artículo así justifica la existencia de ese miedo urbano:
El tipo de miedos no es similar en todas las ciudades, pero la inseguridad de los ciudadanos viene, en general, dada por la tecnología, el terrorismo, la muerte, la violencia física, la exclusión, la marginalidad o la pérdida de la posición social.
Y no entiendo lo que está sugiriendo; mezclando situaciones que no son comparables, situaciones que no son propias del hecho urbano sino, en todo caso, generalizadas. El artículo extrapola estos datos de una encuesta en 10 grandes ciudades mundiales, pero quiero dejar aquí otros datos, que me hablan de otros tipos de malestar urbano (Midiendo la calidad de vida urbana).



En el informe que cito se preguntaba en otras muchas ciudades de todo el mundo una pregunta muy clara: ¿qué es lo que menos te gusta de la ciudad en la que vives? Las respuestas, que no sé si se leen muy bien en la imagen, reflejan otras preocupaciones que me creo más y que dan una imagen más real de lo que de verdad preocupa de la vida en la ciudad: el tráfico, la contaminación, el ruido, la suciedad, la mala gestión de los servicios públicos y, en séptimo lugar, un 10% de los entrevistados respondieron que era la falta de seguridad su principal preocupación, y sólo un 24% la incluyeron entre sus tres principales prioridades.

martes, 17 de febrero de 2009

Urbanismo y desarrollo local en los programas políticos de las elecciones vascas

La temática urbana es amplia por definición, tiene unos límites difusos en los que pueden entrar diferentes aspectos relacionados con la economía y la promoción del desarrollo local, la sociología y el comportamiento social como comunidad, el urbanismo y la ordenación del espacio para acoger los diferentes usos de esa misma comunidad, etc. Por ello, es complicado identificar las previsiones que los diferentes partidos políticos que se presentan a las próximas elecciones realizan sobre este punto.

Por ello, he intentado recoger, bajo mi propio criterio subjetivo, aquellos aspectos que más incidencia pueden tener en los próximos años tal como los recogen los partidos políticos. Son sólo teletipos o extractos de lo que he podido encontrar en ese género literario llamado programa electoral, de contenido fantástico e imaginativo, tendente a lo hiperbólico y a la repetición continuada de latiguillos verbales faltos de significación real.


PROGRAMA ELECTORAL DEL PNV
En el capítulo introductorio dedicado a la innovación como motor del crecimiento sostenible (que no, que a estas alturas siguen insistiendo en que el crecimiento perpetuo es sostenible y no) y el empleo, menciona:
EAJ-PNV fomentará un nuevo urbanismo con ciudades que integren vivienda, trabajo y ocio. Ciudades “encontradizas” que facilitan el encuentro entre personas y tienen un menor consumo en suelo, energía y materiales. (...).

Compromisos más concretos se recogen en el apartado de sostenibilidad:

• Actualizar las Directrices de Ordenación del Territorio para que se recojan de forma nítida los objetivos principales de desarrollo territorial que se pretenden conseguir: recuperación de espacios para las personas (urbanismo centrado en las personas), equilibrio territorial, áreas urbanas de usos mixtos, territorio bien interconectado a través de redes viarias y ferroviarias de calidad, zonas de actividad económica perfectamente integradas en el entorno, recuperación de zonas degradadas y descontaminadas para usos industriales y/o de infraestructuras sin necesidad de utilizar nuevos espacios, recuperación del concepto de densidad en los diversos ámbitos…
• Crear Anillos Verdes en todos los municipios que cuentan con una población superior a 5.000 habitantes.
• Impulsar los planes locales y comarcales de lucha contra el cambio climático.

En cuanto al área de vivienda, en materia específicamente local se propone Impulsar, en el marco del Foro de Encuentro de Urbanismo y Vivienda, la consecución de un pacto por la vivienda que permita la necesaria coordinación y participación de todos los niveles administrativos para lograr los mismos objetivos.

Quizás sea el apartado relativo a la potenciación turística y comercial, el que mayores atenciones prevé relacionadas con el desarrollo local, destacando:
Impulsar los planes de desarrollo comercial en las áreas urbanas de al menos 50 nuevos municipios, a través de los Planes de Mejora y Orientación Comercial, con especial incidencia en zonas degradadas, cabeceras comarcales y cascos históricos. Para ello nos comprometemos a constituir Mesas de Comercio municipales y crear en su seno grupos de trabajo en las áreas de: Promoción comercial y Marketing de ciudad, Modernización e innovación comercial, Desarrollo Urbano Comercial.

El área de cohesión territorial también recoge previsiones con alta incidencia urbana, entre las que podemos destacar:

• Crear un observatorio de desarrollo regional en coordinación con las instituciones locales y territoriales, que establezca un sistema de indicadores municipales que facilite a los gestores territoriales el desarrollo de propuestas para incrementar los equilibrios territoriales.
• Elaborar un libro verde sobre la política de cohesión territorial.
• Desarrollar planes específicos de intervención que incidan sobre los factores críticos que co
ntribuyen a la finalidad de articular “comunidades sensibles”, entendidas como aquellas que prestan una buena atención a las necesidades de la ciudadanía. En particular, estos planes específicos irán dirigidos a la mejora de las infraestructuras físicas, la calidad de vida, la movilidad y accesibilidad, el desarrollo rural y la mejora medioambiental.

En el apartado dedicado a la participación ciudadana, recoge la previsión de elaborar un Libro Blanco de la Democracia Local, en el que participen expertos en la materia, responsables locales y académicos, con el objetivo de estudiar y adaptar a nuestro contexto las diferentes prácticas de democracia local que ya existen a nivel internacional, al tiempo que también incluye la creación de una Red de Agentes de Participación Ciudadana a través de un acuerdo de colaboración entre el Gobierno vasco, las Diputaciones Forales y Eudel, se procederá a impulsar una red de agentes de participación ciudadana en el ámbito local. La red constituida se convertirá en el principal motor de la participación en nuestro país.

PROGRAMA ELECTORAL DEL PSE
En sus prioridades básicas, el programa recoge una relacionada con la financiación municipal, al reclamar más recursos y más competencias para los ayuntamientos, incluyendo la aprobación de la Ley Municipal y la presencia de los municipios en el Consejo Vasco de Finanzas.

En materia de sostenibilidad, las previsiones principales son:
• Multiplicar los esfuerzos de integración de las consideraciones ambientales en sectores económicos decisivos como el transporte, la energía, el sector primario, la construcción y el urbanismo.
No llega a concretar demasiado.
A otro nivel, se propone como Primera prioridad trabajar por unos Entornos Urbanos Sostenibles y Saludables, con diferentes líneas de actuación orientadas a promover la calidad del aire, la reducción de la exposición al ruido, la creación de anillos verdes y la reducción de las tendencias de artificialización del suelo, entre otras cosas.

También podemos encontrar un subapartado para el urbanismo sostenible con estas grandes previsiones:
- Reflexionar sobre el modelo urbano actual para plantear “crecimientos hacia dentro”; es evidente el excesivo consumo del suelo.
- Apoyar económicamente los planes de acción de las agendas locales 21 como elementos claves para el desarrollo s
ostenible del medio urbano.
- Desarrollar un plan de apoyo a la arquitectura bioclimática en promociones públicas.
- Impulsar el Certificado Energético en los edificios de nueva construcción y en los nuevos centros industriales. Actualmente, todos los edificios destinados a viviendas de VPO o con algún tipo de protección, y todos los edificios destinados a uso público, incluyen dentro de las condiciones de diseño, la necesidad de obtener el “Certificado de Eficiencia Energética” del CADEM. A partir de la vigencia del Código Técnico, esta obligación se ha extendido a todos los edificios.
- Fomentar en los diferentes territorios los instrumentos de planificación y desarrollo que armonicen las actuaciones futuras, dentro de unos parámetros lógicos de actuación y habiendo tenido en cuenta todos los sectores implicados (PTPs, PTSs). Los instrumentos de planificación existen; lo que falta es una correcta coordinación en el control de la ejecución del planeamiento, entre las Diputaciones Forales y las Administraciones Locales.
- Planificar el Ordenamiento Urbano considerando la sostenibilidad, reduciendo o frenando la proliferación de urbanizaciones con elementos unifamiliares y potenciando la construcción en altura que aglutine los servicios, haciendo una menos ocupación de terreno por familia o unidad convivencial.
- Impulsar un acuerdo político e institucional para conseguir que el urbanismo no sólo contemple la construcción de edificios sino también espacios para vivir y convivir.
En general, un apartado sumamente flojo ya que sus contenidos no son novedosos y están prácticamente incorporados en la legislación y en la práctica. Y cuando se plantea objetivos, no concreta cómo se va a hacer; por ejemplo, en el caso de la proliferación del modelo unifamiliar de desarrollo urbano.

PROGRAMA ELECTORAL DEL PP
En un apartado extenso que dedican a un modelo equilibrado de país, este partido se compromete a:
- La aprobación de la Ley Municipal es un objetivo prioritario en la próxima legislatura, a fin de desarrollar el concepto de autonomía local, y completar el desarrollo institucional de la C.A.V. - Debe procederse igualmente a la revisión de la composición del Consejo Vasco de Finanzas, a fin de regular la participación efectiva de los municipios –no de EUDEL- en la toma de decisiones sobre la distribución de los recursos financieros disponibles entre las diferentes administraciones.

En cuanto al desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático, se plantea:
- Se apoyarán las iniciativas forales o municipales en materia de eficiencia energética y se incorporará la eficiencia medioambiental en los Planes Generales de Ordenación Urbana. - La variable acústica debe ser tomada en cuenta por el planeamiento urbanístico con carácter previo a la promoción de nuevos desarrollos.

Por su parte, en cuanto a la ordenación del territorio:
El Partido Popular del País Vasco impulsará una nueva Estrategia Territorial, en cuya gestión, conforme a los criterios de la Unión Europea, se seguirán los principios de cautela, transparencia, participación y colaboración.


PROGRAMA ELECTORAL DE EA
En cuanto a la vivienda, podemos encontrar dos previsiones de cierto interés:
Se hace preciso que los instrumentos generales de planeamiento urbanístico contengan un plan director de vivienda que cuantifique con rigor las necesidades de vivienda del correspondiente municipio en función de previsiones demográficas (...). Siendo evidente la conexión entre urbanismo y vivienda, los consejos asesores del planeamiento urbanístico que hacen posible la participación ciudadana debieran intervenir también en la concertación de la política de vivienda.

En cuanto al desarrollo local, en materia de coemrico minorista se incluye Impulsar en colaboración con las entidades locales y agrupaciones de comerciantes la puesta en marcha de planes de revitalización y desarrollo comercial en zonas urbanas. Con especial énfasis en áreas degradadas y cascos históricos, así como otra medida como Propiciar la creación de suelo comercial, impulsando el establecimiento de mercados locales, así como ferias y certámenes y limitar la implantación de establecimientos comerciales periféricos por criterios de sostenibilidad al ser grandes consumidores de suelo y conllevar un elevado costo medioambiental en lo referente a viales y desplazamientos y que a la larga contribuyen a la destrucción del comercio local y desertización de las ciudades.

En cuanto a la sostenibilidad local, se recogen varias medidas relacionadas con este aspecto, algo que refleja la elevada especialización de este partido en este tema, en el que ha desarrollado diferentes actuaciones en las dos últimas legislaturas. Así, el capítulo Municipio un agente indispensable en la mejora del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático prevé medidas sobre Agenda 21 Local que van bastante más allá que las de sus contrincantes políticos.

Hay que destacar una novedad temática en este partido, como es la inclusión en los aspectos educativos de una previsión que rpopone Impulsar en colaboración con los ayuntamientos la red “Asociación Internacional de Ciudades Educadoras” y fortalecer los lazos de la misma entre las provincias de la CAV, Nafarroa e Iparralde.

En materia institucional y de financiación, una medida que aparece en el programa de otros partidos:
La aprobación de una Ley Municipal que integre definitivamente a los municipios en el sistema institucional y financiero del país mediante la participación en todos los foros de decisión y distribución financiera interna, incluido el Consejo Vasco de Finanzas.

PROGRAMA ELECTORAL DE EZKER BATUA
En el apartado Una Euskadi más verde y sostenible se recoge un capítulo dedicado a la ordenación del territorio y protección del litoral donde encontramos previsiones como:
-defender la necesidad de revisión urgente de las DOT, realizando un ejercicio de definición de algunas de sus determinaciones con impacto local, como pueden ser: -Soterramiento del tren a su paso por el centro de los municipios vascos y desdoblamiento, mejora y aumento de capacidad y frecuencia de la línea de Euskotren entre Bilbao e Irun.
-Potenciar los equipamientos e infraestructuras de rango local y comarcal; vertebradores antes que polarizadores, con el objetivo claro de conseguir que todos los municipios tengan acceso peatonal a todos los servicios básicos, con independencia del número de habitantes de los mismos, y eliminar dependencias con municipios mayores.

También en materia de sostenibilidad se plantea:
Garantizar que todos los municipios vascos puedan completar en su totalidad los procesos de Agenda Local 21 evaluando sus resultados y garantizando que la A21 sea integrada en sus planes generales de ordenación urbana o normas subsidiarias.
Siendo las Agendas 21 Locales un lugar común ya, no lo es tanto el detalle de hacer que realmente se integren en el planeamiento urbanístico.

En el subapartado de Comercio, urbanismo y sostenibilidad social:
Se elabore una Ley de Urbanismo Comercial, obligando así, mediante ellas, a que los equipamientos comerciales de venta al por menor y de ocio se localicen en los cascos urbanos de los municipios, fomentando la integración de las actividades comerciales en el entramado urbano consolidado.

En materia de participación ciudadana, se propone:
Impulsar procesos participativos en Procesos decisorios locales en todos lo ámbitos y contenidos

En el tema de financiación y autonomía local, también se propone, al igual que en el caso del PSE, dar presencia a los municipios en pie de igualdad con las Diputaciones forales y Gobierno en el Consejo Vasco de Finanzas Públicas, organismo creado por la Ley de Territorios Históricos y que es un auténtico gobierno económico.

Y también un aspecto no suficientemente destacado para la importancia que podría llegar a tener para introducir la visión y la gestión metropolitana como es: Estatuto Local específico para las Grandes Áreas Urbanas donde se encuentran las capitales de los tres Territorios Históricos.


El programa de ARALAR no he podido encontrarlo en su web; si alguien sabe cómo conseguirlo, que me lo diga y actualizaré el apartado. Tampoco para el caso de UPD he conseguido encontrar nada más que un breve resumen del que es difícil extraer grandes líneas.

Como conclusiones, destacaría algunos elementos:
  • La gran coincidencia en todos los partidos respecto a la necesidad de dotar a los ayuntamientos de mayores capacidades a través de dos instrumentos: la ley municipal y la presencia en los órganos de finanzas públicas, ante lo cual cabe preguntarse cuál es el problema habiendo tanto consenso.
  • Las mayores diferencias, en mi opinión, estriban en la forma de entender el territorio como lugar donde “acontecen” gran parte de los aspectos que mayor atención dedican los partidos en sus programas: las infraestructuras y la dotación de espacios de vivienda y comerciales. Ahí, al menos a nivel programático, algunos partidos apuestas por modelos alternativos frente a otros que, callando, parecen aceptar el modelo actual.
  • Daría un suspenso bastante notable a todos los partidos en materia de desarrollo económico local: excepto en la promoción del comercio minorista, donde todos parecen coincidir, ninguno se plantea el ámbito local como un espacio de promoción económica activa, con capacidad de generar nuevas dinámicas y nuevos sectores para la diversificación productiva, un tema que hemos estado abordando aquí estos últimos días.
  • En realidad, en los programas electorales subyace un papel subsidiario para los ayuntamientos (¿residual?), sobre los que descansan muchas políticas de atención a la dependencia, a la igualdad y a la exclusión. Pero todo ello de una forma desestructurada.
Termino con tres comentarios:
  • Soy consciente de que he dejado muchas cosas sin mencionar y que tienen alta incidencia local: las políticas de inmigración, de bienestar y servicios sociales o de promoción cultural. He preferido entender que son políticas sectoriales diferenciadas que, de alguna forma, pueden tener una incidencia local.
  • En relación a la vivienda, no he querido entrar en detalles más allá de los que supongan nuevas formas de organización institucional y de fortalecimiento del papel municipal.
  • Pido disculpas de antemano si alguien cree que hay aspectos sobre los que he pasado demasiado por encima o que he olvidado.
A partir de aquí, podéis completar lo que queráis, matizar, añadir cosas que me haya dejado en el tintero, valorar o criticar estas rpopuestas, etc.

Foto tomada de b-positive en Devianart.

jueves, 5 de febrero de 2009

Libro. La arquitectura del poder

Esta semana toca leer La arquitectura del poder, de Deyan Sudjic y publicado por la Editorial Ariel. Ya he reconocido otras veces que sólo soy un intruso de estos temas urbanos, y mucho más intruso me siento en cuestiones arquitectónicas. Pero supongo que escribo y leo sobre estos temas últimamente porque son una óptica más desde la que entender lo que nos va pasando.

Es una lectura muy recomendable; para un inexperto como yo, es fácil de entender las implicaciones de ciertos conceptos y luchas de estilos y escuelas que subyacen en algunos de los capítulos, y resulta fácil también reconocer a los principales nombres de la arquitectura del siglo XX, y todo ello con un estilo ligero y preciso en las anécdotas.

El libro parte de una premisa fundamental: la arquitectura ha sido históricamente usada como un instrumento de propaganda política y como símbolo de la imposición de los poderosos. Y, de forma subyacente, una hipótesis igual de central: el arquitecto necesita estar cerca del poder porque en los círculos del poder está el dinero con el que poder realizar sus sueños arquitectónicos. Para significar estas premisas, el autor realiza un relato accesible para los profanos y supongo que también ofrece a los expertos detalles poco conocidos. De Sadam Hussein a Mitterand, pasando por Cesar Augusto o Napoleón III, los diferentes capítulos van desgranando momentos históricos y proyectos urbanísticos y arquitectónicos en los que el autor señala las ansias de los poderosos por ver reflejado física y espacialmente su poder. Sólo por recordar lo que escribíamos hace unos días, hasta el propio Obama tuvo su sueño de convertirse en arquitecto, y quién sabe si, como otros, no ha convertido esa "vocación" en una trayectoria política.

El capítulo 2 (La larga marcha hacia el escritorio del dirigente) es un impactante relato, por ejemplo, de las relaciones entre Adolf Hitler y Albert Speer, el arquitecto oficial del III Reich, el arquitecto coreógrafo de los grandes despliegues militares que alucinaron a la población alemana y compungieron al mundo en la primera mitad del siglo pasado. Una buena forma de entender el significado altamente simbólico de la Cancillería alemana, mandada construir por Hitler para mayor gloria suya y, sobrer todo, para impresionar a quienes pasaban a despachar con él. Una buena forma de entender también la grandilocuencia nazi al leer los planes de reconstrucción de Berlín para convertirlo en una nueva ciudad, Germania, que sería la nueva Roma del siglo XX.



El capítulo 3 (Paisajes del poder) está dedicado, como no podía ser de otra forma, a Stalin, otro personaje fundamental de la historia del siglo pasado y que también entendió la construcción del espacio como una forma de representación de su poder y como una forma de ejercer ese mismo poder. Aquí el relato del libro se centra en los planes del dictador de convertir la Catedral de Cristo el Salvador en el Palacio de los Soviets, un edifico que reflejaría el poder del pueblo organizado y la superioridad de Stalin como líder supremo del pueblo. Para ello, llegó a convocar un concurso internacional de arquitectos en el que participaron las firmas más importantes del momento; nombres como Le Corbusier o Gropius presentaron sus proyectos, resultando finalmente ganador el proyecto presentado por Boris Iofan. El proyecto empezó a construirse pero la invasión alemana de 1941 dio por terminada precipitadamente su construcción y los materiales acabaron siendo utilizados para la construcción de puentes y estructuras defensivas, terminando de esta forma con el sueño constructivo de Stalin y de su arquitecto del poder.

Benito Mussolini también tuvo sus aires de grandeza arquitectónica, quizá a un nivel inferior, y también dispuso de sus arquitectos de cabecera, destacando entre ellos Marcelo Piacentini, encargado de la construcción del barrio EUR 42 (Exposición Universal de Roma 1942), pensado como continuación territorial de Roma y como forma de recuperar el esplendor imperial (fascista en este caso) de la ciudad. En este punto es donde resulta sorprendente valorar que en la Exposición Universal de París de 1937 se encontraron tres pabellones nacionales (Alemania, URSS e Italia) firmados por el trío de arquitectos del poder (Speer, Iofan y Piacentini), en un encuentro que hoy produce espanto, de los líderes de la estética totalitaria. Un momento histórico en el que, por otro lado, la II República Española trataba de hacerse oir internacionalmente en un grito de auxilio presentando un notable pabellón que incluía el Guernica, un símbolo de estética antitotalitaria. Pero la foto del edificio alemán y del soviético a ambos lados de la Torre Eiffel es suficientemente gráfica de los acontecimientos de los años posteriores.

A partir de aquí, el resto de capítulos amplían la información y la sucesión de anécdotas, que incluyen también a dirigentes democráticos de países democráticos, porque todos los poderosos, de una u otra forma, acaban cayendo en la tentación de ver plasmados en maquetas y después en la realidad sus sueños de posteridad. Es en estos capítulos donde aparecen nombres más actuales de la arquitectura como Santiago Calatrava o Frank Gehry y hay sitio para el efecto Guggenheim o el síndrome de los rascacielos. Sitio para contar cómo la arquitectura también es un instrumento para inventar naciones (Yugoslavia, Irán, Turquía), un instrumento para remarcar la identidad nacional en tiempos de incertidumbres (los empeños de Mitterrand por levantar a toda costa el Louvre y el Grande Arche de La Defense) o un instrumento para extender el poderío cultural estadounidense.

¿Dónde está hoy el poder? ¿Quién está construyendo las grandes representaciones del poder económico? Está bien claro: Dubai y el resto de ejemplos de su entorno (Abu Dabi, Astana, Beijing, etc.).

Termino referenciando dos buenas reseñas que podéis encontrar en el blog Islas y Territorio, y en el blog Tecnología Obsoleta. También recomiendo, gracias a Ethel Baraona, el número 6 de la revista Volume, titulado precisamente The architecture of power.

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lunes, 19 de enero de 2009

Obama. El primer presidente de los Estados Unidos de perfil urbano

A escasas horas de la toma de posesión de Barack Obama como nuevo presidente de los EE.UU es bueno recordar algunas de las explicaciones de su triunfo, sobre el que en su momento dedicamos algunos posts. Explicar el triunfo de Obama es tan sencillo como entender lo que han supuesto los ocho años de desastre de George W. Bush. Sólo con mirar su larga lista de infortunios, meteduras de pata y agresiones a todos los niveles basta para entender la aspiración de cambio que ha unido a gran parte de la población estadounidense.

Más allá de esto, Obama ha introducido otros factores en la teoría y en la práctica del marketing y las campañas electorales, al haber manejado de forma sorprendentemente eficaz las herramientas de la web 2.0 y haber accedido así a la emergente cultura digital que, de alguna forma, ha ejercido de ámbito de influencia y prescripción viral de su mensaje. Esta presencia digital de Obama ha tenido enorme impacto en la blogosfera española, y seguirá teniéndola ya que Obama mantendrá en principio sus actividades en las redes sociales.

En este post veremos cómo existen también otras explicaciones de su triunfo, concretamente la influencia del voto urbano. En efecto, Obama ganó las elecciones gracias a su influencia en los entornos urbanos, y a un programa electoral en el que precisamente los asuntos urbanos, con un marcado carácter social, ocupaban un papel importante.


Photo: Based on image by Matthias Winkelmann


Ya recogí en su momento algunos mapas suficientemente representativos sobre la realidad de la distribución geográfica del voto entre demócratas y republicanos, que recogimos en este post, donde veíamos el clarísimo liderazgo de Obama en las grandes ciudades (donde se concentra, obviamente, mayor cantidad de población), obteniendo nada menos que el 71% de los votos en las grandes ciudades, que representan el 11% del total de votantes. Este factor ya tuvo importancia durante la propia campaña electoral, rescatándose un viejo esquema que dice que los demócratas son de la ciudad y los republicanos de los suburbios.

Un esquema que la revista Esquire rescata estos días para enseñar cómo la victoria rotunda en los sectores urbanos ha sido determinante para la victoria demócrata, ya que en años en los que no ha conseguido obtener tanta distancia en el voto urbano los republicanos han salido tradicionalmente vencedores. Otros mapas nos ofrecen imágenes similares.

Sin duda, un presidente que ha plasmado su preocupación por la calidad de vida en las ciudades y por la calidad de las mismas ciudades en su programa electoral y en su propuesta de fortalecer su Administración con un equipo fuerte en Políticas Urbanas. Un presidente que ha pasado a ser el primer presidente metropolitano, si atendemos al lugar donde nació, creció y se forjó como persona y, también, de alguna manera, forjó su espíritu. Un presidente que soñó un día con ser arquitecto. Un presidente que ha sabido entender que había vida más allá del discurso del miedo y la seguridad.

A partir de aquí, posiblemente, una avalancha de decepciones frente a un estado de agitación del ánimo fácil de imaginar estos días en los Estados Unidos, al menos entre quienes han deseado este cambio.

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miércoles, 7 de enero de 2009

Hipótesis improvisada, imposible y puramente retórica: reducir competencias locales de urbanismo

Por casualidad, uno se encuentra en la Wikipedia con este mapa de 2004 de los municipios españoles y se pregunta: ¿no serán demasiados? Exactamente, 8.112 a principios de 2008.

¿Se podría hacer un balance de los aspectos positivos y negativos de la descentralización local? Una pregunta retórica, porque creo que es imposible. Demasiados estómagos agradecidos viviendo del cuento del poder local, el provincial, el autonómico, el nacional, el comunitario,...demasiada gente interesada en tener cuantas más ventanillas mejor, para que haya muchos despachos y sillones, y para que se pueda chupar del bote.

En los positivos, el discurso es conocido y casi un lugar común: repolitización local, cercanía de las instituciones a la ciudadanía, eficacia en la provisión de servicios públicos, etc, ya los conocemos y me los creo la mayoría de ellos. Pero viendo este tupido mapa de límites, fronteras, parcelas y divisiones administrativas y competenciales, me vienen a la cabeza, por ejemplo, demasiados condanos, marcas y ducados urbanísticos, un modelo de gestión territorial basado en prioridades locales sin una visión de conjunto del territorio.

¿Es imaginable la eliminación de las competencias urbanísticas a nivel local? ¿O seguiremos dejando la gestión del territorio, las decisiones sobre las necesidades de vivienda y su localización, la instalación de polígonos industriales y empresariales,....en las manos de instituciones debilitadas y sin capacidad de enfrentarse a los lobbys del hormigón, a las corrupciones de los constructores y a las tendencias económicas?

lunes, 8 de diciembre de 2008

100 proyectos para crecer

Parece que la revista económica Capital ha seleccionado los 100 proyectos que cambiarán España en los próximos años porque “espolearán la economía española y ayudarán a transitar hacia un modelo más sostenible y productivo” y son proyectos que "crearán empleo, dinamizarán los mercados, modernizarán el tejido empresarial y permitirán sacudirse el sambenito del ladrillo”. La información que he podido conseguir en la red es poco más que lo que recojo en estas líneas, así que habrá que conseguir la revista en papel para revisar todos sus contenidos. En la dirección que enlazo se incluye sólo una selección de contenidos.

El informe, por lo visto, incluye diez proyectos dentro de cada una de las categorías elegidas:



  1. Infraestructura
  2. Energía
  3. Medio ambiente
  4. Sociedad de la información
  5. Investigación y ciencia
  6. Sanidad
  7. Mercado laboral
  8. Educación y cultura
  9. Sociedad
  10. Imagen país

Los proyectos que he podido identificar incluidos en el listado son estos:

  • Autopistas del mar
  • Construcción sin andamios
  • Construcción ecológica
  • Instalaciones de captura y almacenamiento de CO2
  • Conexión por tren entre España y África
  • Acceso digital a servicios públicos
  • Digitalización de las aulas
  • Puertos deportivos
  • Autopistas inteligentes (proyecto Oasis)

Con esta poca información, se me ocurren algunas reflexiones:

1. Que no cunda el pánico. Sí, son todos proyectos básiamente de inversión en infraestructuras, pero responde sólo a que los contenidos que he podido revisar respondían precisamente a la categoría 1. Pero la tentación de confiar el futuro siempre a la obra física, al cambio monumental inmóvil, a la materialidad pesada,...es grande, y más en tiempos de crisis. Pero no podemos olvidar que la relación , por muy bien que funcionara en su momento el New Deal en los años 30, no es siempre lineal.

2. Por otro lado, creo que podríamos nombrar 100 ó 10.000 proyectos, seguirá falntándonos algo. Faltará la política, en minúsculas o en mayúsculas, como queramos. Veamos un ejemplo: capítulo 8, educación y cultura. ¿Qué proyectos? No lo sé, ya los leeremos, pero en ese tema hace falta algo más que proyectos, algo más que inversiones, algo más que infraestructuras. Hace falta una política, una estrategia, una visión, una idea movilizadora, como queramos llamarlo. Falta una forma de entender la educación, su valor social, que vaya más allá de la sucesión de nuevas leyes educativas que estamos sufriendo en las dos últimas décadas. Algo que dé sentido a esos proyectos, algo que se mantenga más allá de la política, precisamente.

3. Intuyo también que en ese listado de 100 entradas habrá de todo, desde proyectos concretos, medibles y definidos (el tunel del Estrecho) hasta tendencias (acceso digital a servicios públicos ) y nuevos servicios o instalaciones (autopistas del mar). Demasiadas cosas al mismo tiempo.

4. Y, por supuesto, me permito ser injusto con dos detalles: la palabra "crecer", y todo lo que evoca de la concepción sobre el desarrollo y el bienestar. Y esas gotas de agua, que a día de hoy seguimos teniendo clavadas en nuestro imaginario colectivo como símbolo de desarrollo económico, como lo fue en el siglo XIX, hace ya demasiado tiempo.

LA PROPUESTA DEL POST

Así que, a la vista de lo poco que he leido, se me ocurre preguntar cuáles serían para vosotros/as los proyectos concretos que verán la luz en España en los próximos años y que pensáis que van a suponer un cambio sustancial. Teniendo en cuenta lo que ya es famoso: que cuando Roosevelt mandó un informe de prospectiva sobre las próximas décadas, el documento final incluyó cantidad de novedades tecnológicas y científicas, pero fue incapaz de predecir el nacimiento del....bolígrafo.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Momentos de la participación ciudadana en políticas públicas

El post de ayer (Fines de la participación ciudadana en políticas públicas) lo terminaba remitiendo a este nuevo que hoy publico. Dejaba con algo de intriga la cuestión sobre los alcances o fines de la participación ciudadana:
  • ¿Dónde empieza la participación?
  • ¿Cuándo podemos empezar a llamar a algo participación?
  • ¿Qué cosas son participación y qué cosas son mero maquillaje político o ejercicios tecnocráticos disfrazados de transparencia ficticia?
Mi planteamiento es que TODO VALE. Sí, todo puede ser participación EN UN MOMENTO DADO. Esa podría ser una de las claves. Veamos algunos ejemplos que se me ocurren:

¿Una encuesta ciudadana es participación?
Sí y no. Sí lo será siempre que forme parte de un proceso participativo y de una actitud abierta de la Administración Pública que lidere el proceso. Preguntar, por ejemplo, a la población de un municipio sobre sus actitudes ante la inmigración es una herramienta de participación si forma parte de una estrategia amplia de participación para la elaboración de un Plan Local de Inmigración, si antes y después de ese momento hay previstos otros canales de participación, si los resultados de esas encuestas son tratados adecuadamente e influyen en la fase de diagnóstico técnico, si además se da cuenta a la población de la forma en que ha influido esa encuesta, si las personas que han intervenido en la encuesta tienen feedback individualizado de "lo que ha pasado" con sus respuestas, si el diagnóstico cuenta también con otras técnicas o canales de participación y no se quiere cubrir únciamente el requisito participativo con uan encuesta mecánica.

¿Un mecanismo de votación popular de propuestas es participación?
Sí y no. No lo será si no hay diversidad de propuestas, si no ha habido previamente capacidad de influir en la pre-selección de las propuestas, si la forma de explicar a la población las propuestas es técnica e inaccesible a la mayoría de la población, si las formas o canales de votación son inaccesibles, si no se pueden matizar las respuestas, si la información previa con la que la población cuenta sobre el proceso en el que se inscribe esa votación no es suficiente para tomar una postura suficientemente informada, etc.

Podríamos poner más ejemplos e invitados estáis a hacerlo. La cuestión importante para mí es el momento. ¿Existe un momento ideal para la participación? Desde el punto de vista del proceso de toma de decisiones la participación sería siempre deseable. Pero sí es cierto que habrá muchos supuestos en los que no será factible y será necesario concentrar el proceso participativo en un momento determinado y, en estas circunstancias, lo que resulta fundamental será situar dicho momento participativo de manera que encaje bien en el conjunto del proceso de toma de decisiones públicas.

El momento elegido también puede estar vinculado a la ambición y amplitud del proceso. Así, si hablamos de un tema muy concreto (emplazamiento, diseño y construcción de una instalación deportiva o una zona de esparcimeinto público), es posible organizar la participación al inicio y así se puede debatir tanto la propia realización del proyecto como sus características más específicas. Por el contrario, si estamos hablando, por ejemplo, de la reforma del PGOU (Plan General de Ordenación Urbana), sería necesario un proceso participativo al inicio que permitiera debatir sobre el modelo de ciudad y otro posteriormente para hablar sobre espacios más concretos.

De esta forma, vinculando los objetivos de la participación al momento del proceso en el que estamos, es más fácil pensar en formas diferentes de participación, más sencillo introducir en cada momento la participación pensando en diferentes canales participativos. Así, siendo muy sintéticos, cualquier decisión pública abierta a la participación cuenta con varios momentos:
  • Información y documentación previa
  • Organización del proceso
  • Diagnóstico o valoración de la situación de partida o el problema a atender
  • Identificación de alternativas de actuación
  • Valoración de alternativas de actuación
  • Elección de la actuación
  • Evaluación y seguimiento del proceso

Entiendo que es una clasificación discutible, pero que puede valer para dos tipos de proceso de decisión pública: elaboración de planes, programas y estrategias, que requieren un proceso largo con pasos muy estructurados; y la decisión sobre actuaciones concretas. Esta clasificación nos ayuda a entender el objetivo que hay detrás de cada momento. Esos momentos tienen sus propias exigencias y características, que condicionan las posibilidades de aplicar unas herramientas de participación u otras. Y esta es precisamente la confusión que creo que a veces tenemos. Desdeñamos, por ejemplo, que en la fase de organización de los proceso haya "poca" participación, pero la cuestión es que quizás en ese momento sólo sea posible que haya "poca" participación. Cada momento tiene sus formas posibles de participación (no tendría sentido una asamblea multitudinaria para hacer aportaciones a un diagnóstico, por ejemplo) y a veces tenemos la imprresión de que hay formas participativas que son poco participativas.

No sé si he llegado a explicarme. En realidad, creo que con el último párrafo acabo de darme cuenta de que va a ser necesario al menos un tercer capítulo para redondear un poco la idea: ¿qué es mucha y qué es poca participación? ¿Cuánto y cómo es deseable? Eso lo dejo para mañana.


Las fotos están obtenidas del post Real life or miniature?, obtenidas a su vez de donniedark0, Modest and Jill y Kris Kros.

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miércoles, 3 de diciembre de 2008

Fines de la participación ciudadana en políticas públicas

¿Qué es participar? ¿En qué participar? ¿Para qué participar? Preguntas complejas, sin duda, pero son las que voy a intentar aclarar con algunas ideas, a riesgo de ser sintético, en varios posts. En el blog de Javier Linares surgió un debate interesante sobre la participación, en el que parecíamos estar en desacuerdo sobre hasta dónde llegar con la participación. Y como tuve la impresión de que estábamos de acuerdo en las formas, pero estábamos llamando participación a "cosas" diferentes, me he propuesto ordenar algunas ideas, a ver si nos aclaran algo o, posiblemente, introduzcan más ruido en la blogosfera.

En su momento, cuando escribí junto con otros Criterios generales para la planificación de procesos participativos, trabajamos con el concepto ya clásico de escalera de la participación. Massimo Menichineli recogía hace unos meses en un post algunas de las propuestas sobre este concepto, haciendo un recorrido desde la primera escalera de la participación hasta una última utilizada para la web 2.0. Incluso antes Alorza en Administraciones en red ya había trabajado estos asuntos y Julen por su lado se encargó de apuntar a esa escalera de la Web 2.0. En realidad, hay multitud de propuestas de escaleras de participación, porque se supone que cada tipo de participación está en un nivel superior de profundización democrática y de implicación en el objeto central de "lo participado". Así, una fórmula algo más simple (simplista) que desarrollamos en aquel artículo nos ofrece cinco fines principales de la participación ciudadana:



  • Información. Nos referimos aquí tanto a la información de tipo descendente, de las autoridades a la ciudadanía, como a la ascendente, de la ciudadanía a las autoridades. En lo referente a la información descendente, no resulta suficiente su inserción en los boletines oficiales ni el cumplimiento de las condiciones mínimas exigidas por las legislaciones vigentes. La información debe ser visible y accesible y llegar a toda la ciudadanía, incluso a aquellas personas que no parecen mostrar interés alguno por los asuntos públicos. Se trata de proporcionar información en cantidad y calidad suficiente para permitir y facilitar la comprensión de la actividad pública y la formación de una opinión propia sobre ella. La información, disponible en las oficinas de atención ciudadana o mediante la difusión a través de los medios de comunicación locales o de Internet, y la elaboración de documentación específica sobre los planes en marcha deben evitar su utilización propagandística e incluir información detallada sobre las distintas alternativas y las razones existentes para la adopción de una determinada decisión. Por información ascendente entendemos la gestión activa de sugerencias, quejas y reclamaciones, que facilite una verdadera pedagogía de la participación y que siente las bases de un amplio y sólido proceso participativo.
  • Consulta. La consulta puede considerarse como un segundo paso en la escala ascendente de la participación ciudadana y puede ser legalmente preceptiva (como en algunos procedimientos administrativos donde existe la información vecinal o pública) o voluntaria, cuando las autoridades locales deciden mejorar sus decisiones teniendo en cuenta la opinión de determinados grupos o individuos afectados o del público en general. Su propósito es recoger una opinión que será o no tenida en cuenta pero que debe contribuir a la toma de decisiones. Existen variados métodos para ello (encuestas de opinión, encuestas de satisfacción, estudios de impacto ecológico, reuniones públicas, referendos consultivos, consejos ciudadanos deliberativos, consultas directas a través de los nuevos medios que ofrecen las tecnologías de la información…) y la calidad de los datos obtenidos depende en buena medida del grado de calidad de la información con la que cuente la población para emitir su juicio u opinión.
  • Concertación. Las autoridades reconocen a la ciudadanía como experta o interesada en las cuestiones que le afectan e implica su intervención permanente en estructuras sectoriales o territoriales, en los procedimientos administrativos o en la formulación de las políticas públicas locales, facilitando ciertos mecanismos de consenso pero sin comprometer obligatoriamente a las autoridades en ellos.
  • Codecisión. Es la inclusión de la ciudadanía en la adopción de decisiones vinculantes para las autoridades, lo que implica compartir el poder y un compromiso contractual con un elevado grado de implicación. Algunas fórmulas de codecisión son los referendos decisorios, los consejos ciudadanos vinculantes, los presupuestos participativos, etc.
  • Cogestión. La aplicación de una política pública también tiene su modalidad participativa mediante la cogestión o coparticipación de las autoridades y la propia ciudadanía en la gestión de los asuntos colectivos. A veces, se produce como consecuencia de un proceso de codecisión, pero también pueden adoptarse acuerdos de partenariado entre la institución pública y el tejido social, organizados sobre programas de acción previamente decididos, al menos en sus objetivos, por las autoridades; en algunas ocasiones, los ciudadanos y ciudadanas se apropian del proceso, dando paso a la autogestión.

Normalmente he tendido a pensar que este modelo tan lineal nos distrae demasiado. Es muy lógico, muy secuencial, pero nos lleva a pensar en términos de máximos, a descartar algunas opciones intermedias, a pensar que siempre nos dejamos algo. Siempre seré un aspirante a los máximos en estos temas -aún no me han convencido de lo contrario-, pero creo que hay que jugar con un poco de realismo y tratando de integrar de la forma más eficaz posible la participación ciudadna en los procesos de decisión y de gestión pública.

Por eso, creo que es más importante fijarse en otras cosas, de las que hablaré mañana para no hacer muy largo este post.

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