Hace unos días conversábamos en este blog sobre la problemática concreta de Barcelona y su aparente pérdida de capacidad urbana, y lo hacíamos a partir del libro La ciudad mentirosa. Fraude y miseria del "Modelo Barcelona", de Manuel Delgado. A este respecto, este mismo sábado Enrique Gil Calvo publicaba una excelente reseña del libro Madrid: ¿la suma de todos? Globalización, territorio, desigualdad, publicado por el Observatorio Metropolitano de Madrid.

El resto de madrileños no pertenecemos a Madrid, sólo habitamos aquí, coexistiendo de manera relativamente pacífica. Pues el espectáculo que deslumbró al equipo de la OCDE no es más que un espejismo urbano que reverbera en la meseta manchega, como Las Vegas en el desierto de Nevada o Los Ángeles en la Baja California. Y para demostrarlo, nada mejor que el contundente informe elaborado por el Observatorio Metropolitano: un equipo de geógrafos y urbanistas críticos que lleva años diseccionando la metamorfosis de este sufrido Madrid, que ha dejado de ser el rojo rompeolas de todas las Españas para pasar a ser el nuevo escaparate ostentoso del arribista neofranquismo sociológico. Y este informe traza la cartografía madrileña de un espacio público reconstruido por la privatización, que lo fractura y manufactura para comercializarlo entre turistas y nuevos ricos mientras los inmigrantes trabajan a su servicio.

EQUIPO KRAX KRAX es un proyecto de City Mine(d), un colectivo residente en Barcelona que desde hace cinco años investiga sobre temas urbanos y realiza intervenciones en el espacio público de la ciudad. Desde hace seis meses, City Mine(d) está desarrollando el proyecto KRAX. Viene del concepto de ‘cracks in the city’ (‘grietas en la ciudad’), referido a los conflictos generados por transformaciones urbanas planificadas según un modelo que persigue intereses económicos y no las necesidades y derechos de los ciudadanos. El modelo que se sigue a la hora de gestionar la ciudad se basa en la llamada ‘participación ciudadana’, una participación ‘dirigida’ de arriba hacia abajo, que sólo persigue la legitimación de lo ya acordado entre la clase política y los grandes actores económicos. Actualmente KRAX se encuentra en un proceso de investigación y mapeo sobre qué está pasando en Barcelona. Aunque en Barcelona existen varios conflictos urbanos, con KRAX nos hemos centrado en tres: Raval, Barceloneta y Plaça Lesseps. Los dos primeros barrios están interrelacionados: las transformaciones que están sufriendo obedecen a un mismo modelo de ciudad: la ciudad de las industrias culturales, la ciudad como marca, objeto o bien de consumo. En ambos casos (Raval, Barceloneta), la participación ciudadana es casi nula o inexistente. En Plaça Lesseps, en cambio, la participación por los vecinos en el diseño de la zona ha evitado estas situaciones.
EDUARDO SERRANO (RIZOMA.ORG) Puede llamar la atención que se nos defina como ‘observatorio urbano’, pero bien pensado puede que sea bastante cierto; sólo que nuestro ámbito geográfico empieza a llegar bastante más allá de Málaga o de ZoMCS® (Zona Metropolitana de la Costa del Sol). Eso es ahora, porque antes fuimos editores de una revista aperiódica de arquitectura, una plataforma para el intercambio de pensamientos y afectos, practicantes de derivas más o menos situacionistas y más cosas de las que ya no me acuerdo. Sin embargo, las preguntas siguen siendo las mismas desde hace trece años: ¿es posible una política del autogobierno? ¿es posible la ciudad? Nuestra contribución, vista desde fuera, es de orden técnico, desde ese ámbito empírico o físico con que se nos aparece lo social hecho piedra; por eso denunciamos con rabia la inagotable mediocridad de los que deciden cómo debemos vivir. Pero lo que de verdad nos interesa es el territorio como un compuesto vivo de geosfera, biosfera y noosfera, donde practicamos con el ejemplo regalando ideas fantásticas sobre cómo podría ser nuestro espacio urbano en libros, revistas, periódicos, sitios de internet. A veces somos apenas dos o tres, pero en otras ocasiones 200 o más, en fértiles simbiosis con estudiantes de Arquitectura, Bellas Artes, Geografía... siempre al encuentro de lo que todavía no tiene nombre.
- El no a un hotel como rechazo a la imagen comercial del núcleo antiguo de Barcelona.
- La Rambla de Barcelona a examen.
- Proceso de participación ciudadana para la reforma de la diagonal de Barcelona.










El municipio de Sant Adrià del Besòs, municipio colindante con Barcelona ha decidido someter a votación popular el futuro del edificio de la central térmica que históricamente ha identificado a esta población.
Aquí tenéis más información.
Un ejemplo de participación ciudadana real, no sólo cada cuatro años.