No he estado nunca en Nantes ni tengo muchas más referencias. Investiguemos para contextualizar: ciudad de nacimiento de Julio Verne, ciudad en el lecho de un río, como tantas otras que hicieron de él su vía para el desarrollo industrial y estercolero en su desembocadura, ciudad sometida a un proceso de regeneración para la recuperación de diferentes partes del tejido urbano. Una historia clásica, a la que añadiríamos las particularidades del caso, que no conocemos.
Pero Katixa me descubrió hace un tiempo una iniciativa artística vinculada a esta regeneración que tiene mucho interés, cultural y turístico sin duda, pero también como un ejemplo más de cómo sacarle partido a estos procesos de renovación urbana al menos con ideas originales en las que participen diferentes disciplinas no simplemente técnicas y no las tradicionalmente vinculadas al mundo de la gestión urbana.
337 hectáreas de reconversión, uno de los proyectos urbanos más grandes de Europa, en donde ha tenido cabida Les Machines de L´Ile de Nantes en un extremo de la zona regenerada, exactamente en el espacio que históricamente ocuparon los astilleros. François Delarozière y Pierre Orefice han sido los artistas encargados de crear una serie de máquinas autómatas de acero y madera que tratan de integrarse en el paisaje renovado, haciendo de transición entre el pasado de la ciudad y las nuevas funciones de ocio y de servicios de este espacio urbano.
Así se presenta:
“A team of machine builders have set up their workshop in the industrial warehouses of the former shipyards, at the heart of the Ile de Nantes. The designers let their imaginations roam from the treetops, the savannah to the ocean depths, building a bestiary of living machines to populate this area under redevelopment. The Great Elephant, the Marine Worlds and the Heron Tree are urban sculptures open to the public. Like doors to the world of dreams and magical journeys, they give this island a mysterious feel as if we were back to the time when the vessels set sail to travel around the world.”
Con estas instalaciones móviles, utilizables por el público e integradas en el espacio público, se consigue dar seña de identidad al lugar y hacerlo además mediante una expresión artística -supongo que discutible, como todo- pero que a mí me resulta atractiva porque al menos es diferentes frente a un panorama de proyectos de regeneración urbana que muchas veces pecan de inflexibles y de ser ajenos a los propios usuarios del espacio que regeneran. Y es que hace ya bastante tiempo nos preguntamos qué hacer con las zonas portuarias y este podría ser un buen ejemplo. Visto esto, sigo soñando con ver todas las grúas que aún quedan alojadas en la parte final de la ría del Nervión y en la desembocadura con todos los servicios del puerto de Bilbao, formando parte de algún espectáculo estable de luz, sonido y movimiento. Pero eso ya no está en mis manos.
Y aquí un pequeño video que muestra el proceso de construcción de estas máquinas y el uso de las mismas:
¿Tienes más datos cercanos sobre el proceso de transformación urbana en Nantes? ¿Conoces más casos de integración de expresiones artísticas de este tipo en el espacio urbano en procesos de regeneración urbana?
P.D. He encontrado este post que también menciona este caso.










Me hace mucha ilusión que acerques a los seguidores de tu blog este ejemplo, por mi exitoso, de regeneración urbana en zona portuaria porque es poco conocido, me parece, fuera de Francia. En efecto, cuando estuve en marzo allí para visitar a amigos, me quedé alucinada por la belleza y la originalidad de la reconversión de los astilleros y zonas de mercancías de este gran puerto que fue Nantes junto a Burdeos (del que se podrá hablar un día de estos :-)). La Compañia de teatro Royal de Luxe, impulsora del proyecto les Machines de L'Ile ha conseguido crear un espectáculo permanente y poético con estas gran máquinas como el elefante de Jules Verne, hecho de madera y hierro, articulado y en el que te puedes subir, que pasean por las orillas de la Loire y a veces las calles de la ciudad. Se ha transformado también esta atracción popular- lejos de la disneylandización- en uno de los símbolos de la ciudad y de la región que puede contribuir a poner en el mapa ("to put in the map" como esta de moda decir) esta ciudad de la fachada atlántica francesa, testimonio también de su dinamismo no sólo cultural. De hecho, si uno pasea por la calles de Nantes, es una ciudad muy agradable, tranquila, no pequeñita pero de dimensiones humanas. Si supiera colgar fotos en un comentario...colgaría las que saqué :-)
A ver, si un día de estos, hablamos de la regeneración urbana de Burdeos en torno a su río al que durante décadas dio la espalda...Esta claro que todo esto es muy inspirador para Bilbao también para diversificar su regeneración y no encrerrarla a la construcción de un Gran Museo, magnífico que cambió la cara de Bilbao, pero cuyo efecto de atracción puede parar algún día. Es importanet que el Gran Bilbao renueve y enriquezca su modelo de regeneración de la Ría. Pienso también en un festival de arte, muy insppirador, en el puerto industrial de Saint-Nazaire, cerca de Nantes, también zona de astilleros (todavía) y en ña que se inviatn creaciones sorprendentes. Aquí un poco de información: http://www.nantes.maville.com/sortir/estuaire-2009_detail_-Balade-artistique-sur-le-port-de-Saint-Nazaire_42696-972331_actu.Htm