Ciudades a escala humana: mayo 2009
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jueves 28 de mayo de 2009

Dos referencias por si alguien tiene interés. Esta vez ni siquiera me propongo revisar estos documentos y comentarlos, no tengo tiempo, pero si alguien se anima...ya sabe.

Promoting Sustainable Urban Development in Europe - Achievements and Opportunities
Es un documento que trata de recopilar parte de la experiencia acumulada en la Comisión Europea, en su Dirección General de Política Regional, en la aplicación de diferentes instrumentos de apoyo al desarrollo urbano, principalmente las rondas URBAN. Incluye referencias de casos de proyectos financiados estos años y de las tendencias actuales en el contexto de la economía globalizada, el cambio demográfico y el reto energético. No olvidemos que para el actual periodo de programación, la Comisión tiene previstos varios instrumentos:

  • Urban development issues have been integrated to a large extent in all regional and national programmes supported by Structural and Cohesion Funds.
  • Exchange of best practice and networking between urban planners and other local experts is facilitated by the URBACT II programme.
  • JESSICA (Joint European Support for Sustainable Investment in City Areas) is a new initiative of the European Commission, in cooperation with the European Investment Bank and the Council of Europe Development Bank. It promotes financial engineering for sustainable investment, economic growth and employment in Europe’s urban areas.
  • The Urban Audit provides statistical data and information on living conditions in 357 European cities in the 27 EU Member States and Norway, Switzerland and Turkey. Over 330 indicators of urban life in Europe present findings on demography, housing, health, crime, the labour market, economic activity, income disparity, local administration, civic involvement, educational qualifications, cultural infrastructure and tourism.
Ensuring quality of life in Europe's cities and towns
La Agencia Europea de Medio Ambiente acaba de publicar este informe que, a simple vista, parece abordar el tema de la calidad de vida desde el punto de vista de la sostenibilidad y los desafíos que para ese bienestar represetab algunos de los problemas ambientales con dimensión urbana.

lunes 25 de mayo de 2009

¿Qué queda de la ciudad histórica? ¿Qué nombre le damos hoy? ¿Tiene sentido que el pasado sea una aspiración en este mundo postmoderno? ¿Lo aspiracional tiene que ver sólo con el futuro? ¿Será retrógrado encontrar soluciones en el pasado?

En el libro La confusión del urbanismo, Josep Oliva i Casas aborda estas cuestiones y este artículo es una versión previa del libro. Hace años leí un libro, Breve historia del urbanismo, de Fernando Chueca, que me introdujo en estos temas, posiblemente aún sin yo saberlo. Todo un recorrido de la evolución del concepto de ciudad y los modelos existentes a lo largo de la historia. Entre ellos presentaba los modelos de la ciudad pública y la ciudad doméstica, sobre los que Oliva hace descansar la tesis de que existe actualmente una confusión conceptual y práctica en torno al urbanismo. Para un intruso como yo, leer una crítica tan feroz respecto a la profesión del arquitecto actualmente supone abrir la puerta a un mundo desconocido, pero a unos argumentos entendibles. En este caso, Oliva critica la fascinación que el mundo de la arquitectura -una parte de una tarea más global, la del urbanismo- ha tenido históricamente por la modernidad entendida en un sentido muy restrictivo. Este sentido sería el aportado por Le Corbusier, la Carta de Atenas y el Movimiento Modernista, origen de la confusión actual y de los principales desastres urbanísticos del siglo pasado. Respecto a la época de origen de aquellas ideas, el autor afirma:

Era evidente que se hacía necesario repensar a fondo la disciplina arquitectónica y es lo que hizo, muy acertadamente, el Movimiento Moderno aunque olvidara algún aspecto funcional menos aparente, por el hecho de pertenecer a lo intangible, pero no por eso menos real. En urbanismo, y por primera vez, se puso en cuestión lo que podríamos calificar de espíritu de la ciudad. El Movimiento Moderno partía de un trasfondo de mentalidad suburbana de raíz anglosajona y nórdica y con la destacada intervención del arquitecto suizo “Le Corbusier”. Pues bien, según el geógrafo inglés Peter Hall, los suizos son un pueblo obsesionado por el orden y, digo yo, con este bagaje mental no se puede enfocar el planteamiento de un organismo tan complejo como la ciudad. Incluso pienso que las ideas que movieron el nuevo enfoque urbanístico fueron, más bien, elucubraciones mentales porque se encaró el hecho urbano con una óptica sesgada y parcial y con el prejuicio de una mentalidad que, en el fondo, no acepta la ciudad en el sentido clásico del término.
No sólo eso, sino que el autor insiste en que, si bien el arquitecto suizo y sus ideas han quedado desfasados con el tiempo, la confusión ha permanecido en las prácticas de algunas escuelas y oficinas arquitectónicas, a través de una deformación profesional y académica de la arquitectura. Esa deformación incluye la fascinación por la construcción física (urbs) frente a la construcción de tejido social (civitas) que debería presidir la construcción de ciudad, deformación que ha trascendido a través de dos grandes dogmas, a saber:


  • Un buen arquitecto es, necesariamente, un buen urbanista.

  • La superioridad de la ciudad racionalista sobre la ciudad histórica.
Desde luego, el libro es un canto a las excelencias de la ciudad histórica, a la que el autor denomina ciudad pública para hacer bandera de la denominación aportada por Chueca, denominación que, por haber sido abandonada en las últimas décadas, ha generado precisamente esa confusión. Entender las características de la ciudad pública (histórica) me temo que es, ante todo, una cuestión estética e ideológica. La mezcla de usos, la promoción del espacio público, la continuidad espacial, la apertura del edifico a la calle, etc., son argumentos, mucho me temo, que forman parte de un marco estético o de una propensión ideológica. Lo mismo diría de la ciudad doméstica (o ciudad moderna): ensimismada hacia el interior de lo privado, funcionalista, asignadora de usos exclusivos,....

Supongo que en la búsqueda de la modernidad hemos dejado atrás los orígenes de la ciudad abierta a la ciudadanía, la ciudad mediterránea, y hemos acudido a patrones del modelo anglosajón o nórdico -que tan bien explicaba Chueca, por cierto-, y en el tránsito la profesión de la arquitectura se ha dotado de pretensiones que no están al servicio de la construcción de ciudad y de la defensa de los derechos de ciudadanía, y ciertas esferas de la profesión han renunciado a su aportación al urbanismo creador de ciudad para fijarse únicamente en objetivos más reducidos. Por supuesto, existen otras prácticas de la arquitectura, socialmente marginales (o, mejor, marginadas), empequeñecidas por la alargada sombra de los starrquitectos, pero las prácticas del día a día de mmuchas personas comprometidas con su profesión. Este mismo domingo, el semanal de El País incluía uno de esos artículos de relleno -Arquitectura de red- en forma de lista de páginas web sobre arquitectura, artículo que ha generado cierta polémica. Un artículo en el que, más allá de los términos concretos de la polémica, subyace la necesidad de dar visibilidad a las prácticas más dinámicas de muchas personas profesionales de la arquitectura real, la arquitectura de escala humana, muchos equipos, talleres y laboratorios de innovación urbana. Algo más cercano a lo que otro artículo de El País reflejaba con mayor acierto hace unas semanas: El arquitecto no es un creador solitario.

¿Será esa melancolía de la Ciudad tomada de la que hablábamos hace unos días una prueba de todo esto? La visión "campestre" que tanto defiende el Príncipe de Gales en sus disputas urbanísticas como adalid de las new towns, ¿cuánto tiene de modernidad destructora de la ciudad histórica en el fondo? Pero también, ¿cuánto hay de mitificación en la imagen que tenemos de la ciudad histórica? ¿Dónde empieza y acaba el concepto de ciudad?

Una vez más, muchas preguntas. De hecho, empiezo el post con unas peguntas y acabo haciéndome otras. Será que no encontrarás nunca muchas respuestas aquí. Sólo una se me ocurre tras leer el libro: la batalla de la estética está detrás de todo esto, y la estética es ideología. algo que, coincidencia, ilustraba bien Paul Krugman en una columna titulada Metropolitan macho, que terminaba así:

But it’s an aesthetic thing: conservatives seem deeply offended by anything that challenges the image of Americans as big men driving big cars.
Me, I like dense urban areas. But I’m a pointy-headed intellectual. And bearded, too.
Eso sí, no pienso tirar del hilo de la teoría entre la ideología y la estética, la forma y el fondo y esas cosas que se me escapaban, como siempre. Simplemente no tengo tiempo y, total, ya está dicho y a mí se me escapa el tema. Pero retomadlo por otros lados si hace falta.

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El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, una vez más, demuestra que sabe estar en lo más emergente buceando también en un pasado aún reciente, aunque los ochenta parezcan demasiado lejos. A mí me pillaron de niño aún, pero suficientemente mayor para recordar imágenes del Cojo Mantecas a finales ya de los 80 y alguna portada de periódico, comentarios clandestinos en el colegio sobre películas con no sé cuántos rombos sobre "El Vaquilla" o una estanquera en Vallecas. Después, con el tiempo, hemos dulcificado el recuerdo de aquella época con una memoria selectiva en la que hemos guardado sólo el "Un, dos, tres", las canciones de "Parchis", el España-Malta y el gol de Señor, la cara alegre de la movida madrileña, y otras bondades risueñas.

Por eso esta exposición que enlazo, Quinquis de los 80. Cine, prensa y calle, me parece tan sugerente porque rescata una memoria no tan dulce, una memoria más real de aquellos tiempos. Para variar, tampoco soy experto en cine, pero aquellas películas fueron posiblemente un fiel reflejo de las consecuencias del despertar explosivo a la libertad y las contradicciones sociales de la época. Una generación de jóvenes que se perdieron en la droga, la falta de alternativas de una recién estrenada democracia que arrastraba un modelo social ampliamente desigual, y reflejado en un urbanismo desarrollista de los años 70 que generó guetos de exclusión sin precedentes. Un marco urbanístico que generó el caldo de cultivo para todo lo demás.

Transcribo la presentación de la exposición, que se puede visitar desde el 25 de mayo hasta el 6 de septiembre:

Quinquis de los 80: cinema, prensa y calle

El punto de partida de «Quinquis de los 80» es la figura del quinqui acuñada por el fenómeno del cine de delincuencia juvenil. Los códigos de representación de la delincuencia juvenil del cine quinqui han pervivido hasta la actualidad de tal manera que el estereotipo del quinqui, sometido a un proceso de estetización, continúa hoy en día ejerciendo una fascinación desenfrenada.

Los barrios de los setenta: polígonos, paro y depresión

Durante los sesenta se pusieron en marcha, ante el déficit de vivienda barata, los planes de urgencia social. El resultado fue un urbanismo de pésima calidad, con unos barrios sin los servicios más básicos, hecho que precipitó la aparición de los movimientos vecinales. La crisis de los setenta y el paro acabaron por convertir estos barrios en el territorio germinal del quinqui.

Nuevas formas de ocio
Aquella generación de jóvenes fue partícipe, por primera vez en nuestro país, de las corrientes de la cultura juvenil. En la sala de juegos se presentan los elementos de evasión del estilo de vida adolescente: los colegas, el sexo y las drogas; así como las manifestaciones de la cultura popular que proyectaban imágenes afines de rebeldía, escapismo y marginalidad, como el cómico o la música.

Vía Límite

En 1975 un 25% de la población mayor de 14 años quedaba excluida del sistema educativo. La edad laboral -como la penal- se situó en los 16 años, así que para muchos jóvenes sólo quedaba la calle. Además, la irrupción de la heroína hizo estragos. En un clima de alarma social, amplificada por los medios de comunicación, el delincuente juvenil se convirtió en el enemigo público número uno.

Quinqui-Stars

La presencia que los jóvenes delincuentes tenían en los medios de comunicación es clave para entender su iconización. El Vaquilla y El Jaro son las estrellas más brillantes de este universo, auténticos héroes de la marginalidad, gracias a los biopics cinematográficos: Navajeros, la saga Perros callejeros y Yo, El Vaquilla. Estas películas conforman la médula del cine quinqui.

El reformatorio

El Tribunal Tutelar de Menores disponía de tres opciones para tratar el problema de la delincuencia infantil. La primera era devolver el niño a casa, si los padres accedían a ello. La segunda era internarle en un reformatorio. La tercera opción, reservada a los más peligrosos, era su ingreso en prisión. Ante la falta de plazas especiales, muchos ingresaban en las prisiones de adultos.

Desde las azoteas, veo la ciudad

A la obsolescencia de las instalaciones carcelarias, debía sumarse los problemas derivados de la superpoblación y la escasez de recursos. La herencia franquista dejaba un sistema basado en la versión más represiva y punitiva. La situación estalló con la ola de motines de 1977, que desembocó en la creación de la COPEL (Coordinadora de Presos Españoles en Lucha).
La pervivencia del mito

Este ámbito aborda la pervivencia que el fenómeno quinqui ha tenido después de su auge y del final trágico de muchos de sus protagonistas, tanto en la ficción como en la realidad. De la mano de una nueva generación, se produce una pirueta estética mediante la cual el quinqui de los ochenta se erigió en icono castizo cool. El mito hoy, especialmente en Internet, vuela libre.

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jueves 21 de mayo de 2009

El informe anual de seguimiento que Comisiones Obreras realiza nos presentaba ayer nuevos datos y evidencias de algo que ya sabíamos: o desacoplamos o directamente decrecimiento. Desacoplar es la recete ortodoxa, decrecimiento es la teoría imposible, no por factibilidad, sino porque directamente no entra en nuestras cabezas industriales o post-industriales, que en este caso da lo mismo. Porque después de años de esfuerzos por reducir o mantener a raya las emisiones de CO2, con bastante poco éxito, por cierto, resulta que este año las emisiones se han reducido en un 10%. ¿La razón? La crisis, sí. La brutal caida de la producción industrial ha hecho que, automáticamente hayan descendido las emisiones procedentes de la industria y, de forma indirecta, del consumo. Claro que, a pesar de esto, España sigue siendo el país industrializado donde más han crecido las emisiones en los últimos años. Podemos ver los datos en el informe completo.

Sirva esto de introducción para anunciar que Bill Clinton se ha propuesto desde su fundación hacer sombra a Al Gore en la lucha contra el cambio climático; Al Gore haciendo proselitimso y Clinton con un toque más de acción, apoyando 16 proyectos de desarrollo urbano. Así, la fundación ha lanzado la Clinton Climate Initiative (CCI) y un programa llamado Climate Positive Development Program para apoyar el desarrollo de iniciativas urbanas a gran escala que sirvan para demostrar las posibilidades de reducir las emisiones de CO2 en Melbourne (Australia), Palhoça (Brazil), Toronto y Victoria (Canada), Ahmedabad y Jaipur (India),Panama City (Panamá), Pretoria y Jonahesburgo (Sudáfrica), , Seúl, (Corea del Sur), Estocolmo (Suecia), Londres (Reino Unido) y San Francisco y Destiny Florida (Estados Unidos).

Esta es una iniciativa vinculada a algo de lo que ya tuvimos noticias en 2007, el Large Cities Climate Summit, o el C40 como se llamó entonces, y que dió las primeras noticias de la preocupación de Clinton por estos temas. En fin, aquí tenemos una iniciativa que busca su nicho en las ciudades, sobre las que el lugar común dice que son el problema y la solución al cambio climático. En mi caso, creo que son más el problema que la solución, porque la capacidad que tienen de aportar soluciones de forma autónoma es evidentemente complicada. Aún así, las tienen, lo dejé escrito por algún lado e incluso alguien ha contado 707 medidas para luchar contra el cambio climático desde la ciudad.

Hace poco tiempo ya vimos que existen otras plataformas intentando trabajar los temas del cambio climático desde el punto de vista de la morfología y el metabolismo urbano. Post Carbon Cities o Transition Towns van en esta línea.

Dejo aquí el video de presentación de la iniciativa:

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Foto obtenida de la William J. Clinton Foundation.

Sí, se que es una de mis peleas o empeños, me pongo pesado. Simplemente quería actualizar el último post sobre el Fondo Estatal de Inversión Local, donde escribía cómo una eventual ronda de financiación de proyectos de desarrollo local en este contexto de crisis requería de una nueva orientación dirigida a promover de verdad un nuevo modelo productivo y de desarrollo económico. Las críticas a este Fondo las planteaba a finales de año y en ellas incidía más en la necesidad de apoyar a sectores realmente competitivos, que ofrezcan valor añadido a nuestra economía y refuercen activos productivos y no procesos especulativos o beneficios a corto plazo. De forma implícita, estos criterios tienen que ver con las condiciones de sostenibilidad de los proyectos a financiar.

Sirva todo esto para destacar que en el Debate sobre el estado de la nación, el presidente Zapatero indicó precisamente que está previsto lanzar un segundo Fondo de Inversión Local en 2010, con una dotación de 5.000 millones de euros que se destinarán “a la ejecución de obras medioambientales, tecnológicas, de equipamientos sociales y desarrollo de la Ley de Dependencia”. Este nuevo fondo ya se anuncia en la página oficial del Plan E, presentado como Fondo de inversión local para proyectos de sostenibilidad ambiental, tecnológicos y de atención social a personas dependientes o con discapacidad, con los siguientes contenidos (a todas luces provisionales o improvisados mejor dicho):

Creación de un nuevo Fondo de Inversión Local en los Presupuestos Generales del Estado para 2010 de apoyo al desarrollo de la nueva economía dotado con 5.000 millones de euros. Se trata de un Fondo dirigido a inversiones en poblaciones medianas y grandes, y concentrado en actividades en el ámbito de la economía verde, economía social, y desarrollo del capital humano y tecnológico. La aprobación de los proyectos financiables mediante este nuevo Fondo estará sujeta a criterios exigentes que garanticen su contribución a la mejora de la productividad de la economía española a largo plazo.

Este Fondo, junto con la propuesta del Gobierno para la creación el Fondo para la Economía Sostenible instrumentado a través del ICO, constituye la materialización de la apuesta del Gobierno para acelerar la transición hacia el nuevo modelo de crecimiento sostenible, generando nuevas inversiones y fuentes de empleo durante 2010, con el que se pretende mejorar las condiciones económicas, sociales y medioambientales de nuestro país.

Bueno, no está mal. Asumamos que gran parte de los 8.000 millones ya comprometidos en el primer fondo 2009 son euros enterrados en forma de cemento, ladrillos, baldosas y carteles promocionales. Y si de paso han conseguido solucionar historias personales de desempleo durante unos meses, bien, no está mal. Pero ahora empecemos a hablar en serio sobre ese nuevo modelo productivo, y ahora que se ha anunciado esta vía, sería bueno diseñarla bien. Por un lado, para no mezclar objetivos de protección ambiental, de construcción de una economía sostenible, de profundización de los derechos de las personas y de modernización tecnológica. Demasiado batiburrillo.

Habría que empezar por separar estrategias para cada objetivo, dotarlas a cada una de su propio fondo, concretar bien los proyectos a financiar y, al mismo tiempo, dar margen para que los ayuntamientos no tengan que "inventar la rueda" para conseguir dinero como sea, sino incentivar que se generen proyectos realmente útiles para ellos, basados en sus condiciones locales. Ofrecer un marco institucional suficiente pero no dirigista, que mire a largo plazo y que favorezca las inversiones productivas. No la productividad del siglo XX, sino la productividad que necesitamos para este siglo, para esta época.

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Foto de melpomene6 en Deviantart.

miércoles 20 de mayo de 2009

Situación general. Too much work will kill you.

Fase. Permanentemente beta.
Estado. Actualizando datos de las ligas en las que se juega la competición moderna entre ciudades. Casi todas, de Estados Unidos y alguna de ellas de escala global. Listados identificados en las últimas semanas, en el último mes prácticamente.
Recomendación. Sírvanse profundizar en las que más les interese:
Diagnóstico. Alta concentración de trabajos de este tipo, muestra de la necesidad cercana a la obsesión de comparación, en un mercado saturado de ciudades que compiten entre sí. Una competición por atraer, por destacar, por reinventarse. Una competición con piel de colaboración en diferentes organismos, como por ejemplo:
Fin de la comunicación.

También te pueden interesar otros listados identificados o analizados en este mismo blog: Foto de climbing on roofs en Deviantart.

jueves 14 de mayo de 2009

Tenemos ahora mismo en los medios dos carreras en las que compiten diferentes ciudades, una a nivel europeo y otra a nivel mundial. Por un lado, está en el aire la decisión sobre la Capital Europea de la Cultura 2016, batalla en la que están implicadas multitud de ciudades en toda Europea, incluyendo nada más y nada menos que 18 ciudades españolas . Estas ciudades, junto al resto de ciudades candidatas al resto de años y junto a las ciudades polacas competidoras por la capitalidad en 2016, forman una asociación de cooperadores en su Asociación de Ciudades Candidatas a la Capitalidad Europea de la Cultura.

En España están en liza las siguientes:

  1. Segovia 2016
  2. Cáceres 2016
  3. Córdoba 2016
  4. Alcalá de Henares 2016
  5. Cuenca 2016
  6. Málaga 2016
  7. Santander 2016
  8. Tarragona 2016
  9. Zaragoza 2016
  10. Pamplona 2016
  11. Burgos 2016
  12. Donostia-San Sebastián 2016
Y aún tengo dudas de si Murcia, Asturias (candidatura conjunta de Avilés, Gijón y Oviedo) y Palma de Mallorca se presentarán finalmente, uniéndose recientemente también Valencia y Tenerife. Una batalla concurrida, desde luego, buscando todas conseguir lo que actualmente disfrutan Vilna y Linz (2009) y disfrutarán próximamente Essen, Estambul y Pecs (2010), Tallín y Turku (2011), Guimaraes y Maribor (2012) yMarsella y Kosice (2013).

Por otro lado, tenemos la carrera por conseguir la sede de los Juegos Olímpicos de 2016, en la que está involucrada Madrid junto a Chicago, Rio de Janeiro y Tokio. Pero previamente fueron descartadas otras candidaturas repartidas por todo el mundo, como Bakú, Praga o Doha, y antes no pasaron el corte tampoco o no llegaron a presentar candidatura formal Baltimore-Washington DC, Bangkok, Dubai, Hamburgo, Milán, Monterrey, Nairobi, entre otras ciudades. Ciudades repartidas por todo el planeta, deseosas de ser el centro de atención, de conseguir su verano de gloria.












La candidatura de Madrid, dicen, es excelente y cuenta con importantes puntos de ventaja frente a otros rivales; sé lo que me cuentan, y luego sospecho que esto de los Juegos Olímpicos, que al fin y al cabo es una actividad privada organizada por una organización privada, tiene otras reglas no escritas que hacen decantar la decisión final por vías menos técnicas y más prácticas (digamos que este párrafo es completamente eufemístico). En los días en los que el comité de evaluación pasaba unas divertidas vacaciones con todos los gastos pagados (aunque nunca llegaron a conocer determinadas cosas) se lanzaba una página, basada en meipi, Madrid 2016, olimpiadas ¿para quién?, que dice de sí misma:
De nuevo un gran proyecto para la ciudad pero no para sus ciudadanos: un nuevo y carísimo decorado para ocultar las verdaderas necesidades de los ciudadanos madrileños. Si quieres denunciar con imágenes (fotos o video) el abandono de los equipamientos de barrio, la falta de participación de los vecinos en las decisiones, el creciente desequilibrio entre distritos, la privatización de los servicios públicos, etc... ¡ Que el sueño olímpico sea realmente progreso para tod@s !
El caso es que cuando comentamos el libro de Toni Puig, Marca ciudad, pasamos por encima de algunos conceptos que tienen sentido ahora. En efecto, el marketing urbano cuenta con los eventos como objeto de deseo; inicialmente fueron los Juegos Olímpicos los que sirvieron a los estrategas de la identidad urbana para descubrir cómo situar los focos mediáticos encima de una ciudad, y a partir de ahí se ha ido tirando del hilo hasta descubrir las Exposiciones Universales, Internacionales, Mundiales, europeas y alguna más, las Capitalidades de la Cultura, del Deporte, de la Música, los Años Internacionales de lo que sea, Copas Américas, Mundiales, Europeos, las grandes reuniones internacionales, grandes premios de Fórmula 1, etc... todo un catálogo de opciones a las que cualquier político quiere acogerse con tal de demostrar que tiene una visión, una idea, un plan para la ciudad. Es lo que siempre les falta, lo que se echa de menos y es tan escaso. Líderes grises que tapan muchas veces su falta de una idea de verdad, una idea movilizadora que genere ilusión entre la ciudadanía, con promesas de atracción de grandes eventos. Hoy nos preocupamos de atraer talento, infraestructuras,....grandes eventos que sublimen las ansias de ambición con antorchas olímpicas, fuegos artificiales, multitudes aplaudiendo inauguraciones. Posiblemente estoy siendo demasiado cínico, lo sé.

El caso es que evidentemente, estas cosas funcionan, no lo neguemos. Quiero decir, funcionan...cuando funcionan bien. Sin querer volver a abrir polémica con el caso de siempre, a Barcelona le vinieron bien sus juegos olímpicos, funcionaron razonablemente bien para impulsar la ciudad, crear un sentido de pertenencia movilizador, organizar la transformación física de la ciudad. Con sus oportunidades perdidas, con las lecturas críticas a toro pasado, con lo que queramos, pero le fue bien. No pasó lo mismo con Atenas y sus juegos olímpicos, por ejemplo. Porque otras veces, cada vez más debido a la sobre-utilización de este tipo de estrategias, todo queda en un bluff, un enorme dispendio económico en obras y en publicidad y un recuerdo borroso en la mente de la memoria colectiva del tipo "me suena que alguna vez allí organizaron algo" en el mejor de los casos.

Estos eventos funcionan, además, para ciertas cosas. El mismo Toni Puig explicaba muy claramente su enfrentamiento con el Ayuntamiento de Barcelona a cuenta del famosos Forum de las Culturas de 2004. lo mismo podemos decir de la Expo de Zaragoza 2008 que ha funcionado muy bien para urbanizar una parte de la ciudad pero es más dudoso el saldo económico y de imagen exterior de la ciudad. A Valencia también le ha funcionado, posiblemente sólo para transmitir al mundo una sensación de algo, aún no sé qué (¿lujo, sol, mar,...?, me pierdo un poco en estas cosas). Para otras cosas, en cambio, su utilidad es mínima. Puig hablaba en su libro del marketing implicativo, que es el concepto más atractivo para mí, o la única evolución posible del marketing urbano que puede tener capacidad de transformación social. Eso suele faltar a menudo.

Y faltan también otras propuestas para generar desarrollo local, sin atajos. En ¿Necesitamos ciudades creativas? comentábamos el caso de Hay-on-Wye, que ha conseguido encontrar su hueco en el mundo. Un hueco construido poco a poco, con algo de pensamiento lateral o al menos inesperado, ajeno a las competiciones y batallas por atraer macro-eventos.

Nota. En Roses tendrá lugar el 19 y el 20 de junio el congreso Marca Ciutat y en Málaga se ha celebrado recientemente el Foro Internacional de Comercio Urbano. Ambos sobrevuelan el tema de este post.

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miércoles 13 de mayo de 2009

Escribe Andrés un comentario off-topic en el post de ayer con un tema clásico en este blog, sin duda el que más pasiones despierta: Barcelona, su famosos "modelo Barcelona", su identidad construida a base de estrategia de marketing global y reforma urbana, lo que se ha ganado y lo que se ha perdido por el camino, etc. Un tema en el que suele participar Marc con su visión más optimista o más posibilista, y últimamente ha habido cruce de conversaciones también en el blog de Federico. Recomendaba Andrés leer el artículo de opinión de Enric González hoy en la edición catalana de El País, La fiesta fingida, del que entresaco frases para ilustrar, pero que recomiendo leer entero:

Si vienen tantos visitantes y Barcelona está tan de moda, será que Barcelona es una ciudad magnífica, ¿no? Pues según. Las Vegas siempre ha tenido muchos visitantes y siempre ha estado de moda, pero no conozco a nadie que quiera vivir allí. Barcelona se ha convertido en un gran destino turístico, y eso comporta sus problemas.Somos un destino barato y liberal.

Da igual: el caso es que somos un destino barato y liberal, y eso ya tiene mal arreglo.

Barcelona siempre ha sido más bien canalla, reconozcámoslo. El tema no es de ahora. La ciudad de los setenta, que tanto se añora por su tolerancia, no era esencialmente distinta a la de hoy. Ahora se superponen, sin embargo, nuevos fenómenos: los sentimientos de modernidad aséptica y de "patrimonio" urbano estimulados entre la élite (recuerden que en Barcelona manda una pequeña élite hereditaria) por el fenómeno de la transformación olímpica; la duda identitaria y la pasividad comunes a cualquier catalán contemporáneo; el turismo de bajo coste (antes limitado a la Sexta Flota), y la desaparición de alternativas económicas

Es una ciudad que a la fuerza se agarra al turismo, y a la continua rutina de fiesta fingida que ello implica.No sé si somos conscientes de nuestra decadencia. Probablemente sí, y el conformismo general certifica el fenómeno. No sé si somos conscientes de que tras el escaparate no hay nada.
El artículo alude a la Barcelona canalla, de la que Andrés decía en su comentario:
Me encanta esa revindicación de la Barcelona "canalla" que hace (su verdadera virtud, y que nadie reivindica -por suerte, mejor que siga así clandestina-) y que me recuerda a esa tan lúcida de Maruja Torres que decía que esta ciudad, por mucho que la vistan de diseño, "se le sale el carácter destartalado mediterráneo por todas las costuras".
Creo que tiene que ver con algo que alguna vez hemos discutido aquí, el tema de la identidad urbana, que en estos tiempos creemos que se crea, se destruye, se amolda, se moderniza, se gestiona, se vende, se compra,...puede ser. Quizá somos tan sofisticados que podemos hacerlo, y quizá hasta lo sepamos hacer, no lo sé. El caso es que el artículo sugiere que, más allá de las políticas de marketing urbano, más allá de la capacidad que tenemos de reinventar con altas dosis de artificialidad nuestras ciudades para hacerlas competidoras de un mercado global, más allá de todo ello, sobreviven siempre en las fronteras de esa nueva ciudad inventada los rescoldos de la ciudad antigua, la ciudad que era, la forma previa de la vida urbana que la modernidad niega. Una forma urbana que, mediante resistencias no reivindicativas, simplemente siguiendo la vida misma de las gentes, permanece, arrinconada cada vez más. Como el cuento de Cortazar, Casa tomada, los espacios van haciéndose más pequeños por la invasión de los intrusos, y los "hermanos" del cuento (los habitantes de esa ciudad que ya no es) van dejándose arrinconar hasta que, sin lucha, pierden todo el espacio.

Pequeños espacios de resistencia sin ruido, grandes momentos de reivindicación ruidosa, simplemente la normalidad de hacer la misma vida más allá de la nueva ciudad,...hasta que ya no sea posible mantener ningún espacio de la Barcelona canalla, del Bilbao tropical, del Madrid castizo, del Londres obrero, del Getxo pesquero, de la Atenas pirata...para bien o para mal, cosas de la modernidad. Modernidad nada líquida: aplastante.

También te puede interesar: Foto 1 vía chris-tophe en Deviantart.
foto 2 vía Fran G. Rojas en PBase.

lunes 11 de mayo de 2009

Hace unos meses, con aquello de las elecciones en Estados Unidos, comentamos el interés de disponer de datos para valorar si el electorado urbano tiene tendencias políticas más a la derecha o a la izquierda. En su momento destaqué en un post la importancia del voto urbano en los resultados finales de las elecciones presidenciales norteamericanas, ya que Obama fue capaz de llevarse los estados de mayor componente urbano y fueron esas victorias las que marcaron la diferencia.

La semana pasada El País publicó un reportaje con un llamativo titular, La ciudad nos ha derechizado, del que entresaco algunos párrafos:
El voto urbano es conservador y es, según los analistas, el que ha devuelto el poder al PP en Galicia. Todo parece indicar que vivir en la gran ciudad nos hace más conservadores, aunque es muy probable que el fenómeno no sea general, sino exclusivamente español y especialmente contundente en Madrid.

"La población joven de rentas bajas, cuyo voto es más proclive a la izquierda, ha abandonado las grandes ciudades en busca de vivienda asequible en la periferia y la vieja clase obrera, también votante de izquierdas, ha vendido sus modestos pisos al calor del boom inmobiliario o los han alquilado a población inmigrante, que no vota".

Los datos de las últimas elecciones municipales indican que (al margen de los cinturones industriales, tradicionalmente de izquierdas) el PSOE domina en municipios de hasta 20.000 habitantes, pero que el PP dobló en victorias (32) al PSOE en capitales de provincia (16). En Madrid, Valencia y Málaga los conservadores mantienen una hegemonía aplastante.

El reportaje alude a varias fuentes de datos, que sería interesante contrastar con las estadísticas electorales de toda la democracia o, al menos, de los últimos 15-20 años. Básicamente, plantea que el acceso al bienestar que se ha generalizado en las últimas décadas -algo que seguro que Vicenc Navarro estaría encantado de rebatir- es una de las causas de la tendencia al voto conservador cada más amplia -supuestamente- en el tejido urbano. Puede ser, no digo que no, pero harán falta más razones. Al fin y al cabo, para el caso de Estados Unidos -y no comparo- decíamos que el sustrato sociológico en las ciudades tendía a ser más de izquierdas, entendiendo por izquierda una serie de valores más presentes en las ciudades (apertura, diversidad, modernidad, etc).

La segunda de las causas que se sugieren en el artículo con más fuerza es el miedo, el miedo creciente que generan las ciudades. Un argumento que esconde muchas cosas: esconde la idea de que sólo la derecha se encarga de la seguridad o, que es la derecha la que exalta las sensaciones subjetivas y colectivas de miedo. Esconde la idea de que buscamos protegernos en torno a ideas de rechazo, de defensa, de murallas y fosos, de espacios privados para defendernos de lo público. Sí, la ecología del miedo poco a poco acabará instalándose de forma definitiva, si es que ya no lo está. El artículo así justifica la existencia de ese miedo urbano:
El tipo de miedos no es similar en todas las ciudades, pero la inseguridad de los ciudadanos viene, en general, dada por la tecnología, el terrorismo, la muerte, la violencia física, la exclusión, la marginalidad o la pérdida de la posición social.
Y no entiendo lo que está sugiriendo; mezclando situaciones que no son comparables, situaciones que no son propias del hecho urbano sino, en todo caso, generalizadas. El artículo extrapola estos datos de una encuesta en 10 grandes ciudades mundiales, pero quiero dejar aquí otros datos, que me hablan de otros tipos de malestar urbano (Midiendo la calidad de vida urbana).



En el informe que cito se preguntaba en otras muchas ciudades de todo el mundo una pregunta muy clara: ¿qué es lo que menos te gusta de la ciudad en la que vives? Las respuestas, que no sé si se leen muy bien en la imagen, reflejan otras preocupaciones que me creo más y que dan una imagen más real de lo que de verdad preocupa de la vida en la ciudad: el tráfico, la contaminación, el ruido, la suciedad, la mala gestión de los servicios públicos y, en séptimo lugar, un 10% de los entrevistados respondieron que era la falta de seguridad su principal preocupación, y sólo un 24% la incluyeron entre sus tres principales prioridades.

miércoles 6 de mayo de 2009

Ya comenté hace unos meses lo que pensaba sobre la orientación del Plan E y el Fondo Estatal de Inversión Local. Por resumir, entonces dudaba de los efectos positivos de esta medida para sacarnos realmente de la crisis, si entendemos por salir de la crisis construir un nuevo modelo de desarrollo económico alejado del monstruo del ladrillo. Posiblemente, las acciones financiadas resolverán situaciones personales a corto plazo y durante muy poco tiempo, pero algo es algo en una situación de emergencia nacional, dicen algunos, ante las cifras de paro y de familias sin ningún tipo de ingreso. Algunos se aventuran a decir que es este Fondo el responsable de la ralentización del aumento del paro en abril. Me reafirmo: pan para hoy y hambre para mañana. Más allá de eso, estoy convencido que lo único que consigue este fondo es sepultar millones de euros en el cemento que se va a echar (ya se está echando) en calles, plazas, muros, asfaltos, caminos vecinales. Ese es el rendimiento que vamos a sacar de todo esto. Porque voy a la wikipedia a buscar la definición de inversión y me quedo con esto:

La inversión se refiere al empleo de un capital en algún tipo de actividad o negocio con el objetivo de incrementarlo.

¿Qué incremento de capital traerá esa supuesta "inversión"? No lo veo, no veo qué incrementos de capital van a suponer la mayor parte de las obras financiadas, no sé cómo van a multiplicar la inversión los euros de dinero púbico convertidos en nada rentable a medio plazo. ¿Van a suponer un salto en nuestra economía, mayor capacidad competitiva? ¿Van a impulsar nuevos sectores económicos emergentes? ¿Van a incentivar la inversión privada en nuevos negocios más competitivos? Me temo que no y, lo que es peor, ni siquiera van a dar capacidad a los ayuntamientos de resolver su gran problema y no sólo suyo, sino de la economía en conjunto: las facturas impagadas.

Y es que ahora que los proyectos están en marcha, que los boletines oficiales echan humo publicando anuncios de licitación, ahora que las obras públicas cuentan con el famoso cartel, el gobierno nos dice que todo va bien, que se han creado miles de puestos de trabajo. ¿Duración de esos puestos? Nos dicen que son proyectos que ayudan a mejorar las ciudades, que son proyectos de servicio público. ¿De verdad?

LAS CIFRAS OFICIALES

278.462 empleos directos creados.

121.538 empleos indirectos creados
en total, una cifra maravillosamente exacta de dos cifras sospechosamente inexactas, 400.000 empleos creados.

7.998 millones de euros de inversión total de todos los proyectos.

30.772 proyectos aprobados, el 99,5 % de los presentados.

Sólo 4 municipios en toda España se han quedado sin proyectos aprobados.

Importe medio de los proyectos autorizados de 259.938,99 euros.

La Ministra Salgado ha salido hoy triunfal a reafirmar todo esto. En El País recogían su intervención en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros estraordinario para abordar el tema del empleo:

Para intentar atajar este fuerte aumento del desempleo, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, ha recordado la puesta en marcha del plan de inversión municipal, dotado con 8.000 millones de euros para realizar pequeñas actuaciones en el ámbito de los ayuntamientos. En este apartado, Salgado, que fue la responsable de ponerlo en marcha desde el Ministerio de Administraciones Públicas, ha valorado que ha superado las expectativas.

Según las previsiones iniciales, esta iniciativa iba a permitir emplear a 278.000 personas de forma directa, lo que a su vez facilitaría 120.000 empleos indirectos. Pero la realidad es que sus resultados están superando en un 30% las expectativas, ha añadido Salgado.

Bien, ya hemos abierto zanjas, hemos levantado muros, empezamos a construir centros cívicos, a poner nuevas farolas en las calles, a renovar el alumbrado de los edificios y monumentos oficiales,...¿y mañana? ¿Y para el 2014? Sí, ya sé que el Plan E incluye otro tipo de medidas con un impacto más profundo en la transformación y diversificación de la economía. Precisamente por eso, creo que este dinero hubiera sido mejor emplearlo en esas medidas, como el Nuevo marco normativo que impulse la renovación urbana integral y la rehabilitación de viviendas, o la Ley de medidas de fomento del alquiler de viviendas y eficiencia energética de los edificios, el Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012. Incluye Programa Renove vivienda o el Fondo especial del Estado para el estímulo de la economía y el empleo.

En esas líneas es donde hace falta aún mayor nivel de inversión. Por ejemplo, el fondo para la dinamización de la economía y el empleo podría tener mayor impacto con esos 8.000 millones (180 euros por habitante, más o menos) malgastados en el fondo Estatal de Inversión Local. Imaginemos, en el cuadro adjunto, que en la partida de Actuaciones de I+D+i hubiera 8.000 millones. 8.000 millones para invertir en nuevos sectores económicos, en promover el cambio social y empresarial para generar riqueza de verdad, para sembrar la riqueza del futuro. Imaginemos 8.000 millones más disponibles para fomentar la economía de la sostenibilidad y no de la ocupación del suelo a toda costa y en toda costa. Y, si por algún casual, el gobierno está pensando en lanzar una nueva ronda de financiación de proyectos locales, haría bien en rediseñar su fórmula. Con todo esto, lo único que han conseguido es que miles de municipios hayan pasado el final del año 2008 pensando en "todo por la pasta", en "show me the money", lejos de las prioridades de gastos que habían definido en sus programaciones presupuestarias, ha sido un "tonto el último" completamente esquizofrénico. Si vamos a financiar proyectos municipales, que estos sean proyectos estratégicos para el cambio económico, proyectos renovadores de la economía local, proyectos de inversión responsable en el territorio, proyecto con alto contenido en inventiva y en modernización real, proyectos de diversificación y de activación de los recursos locales, proyectos que orienten la inversión hacia el futuro y no para sostener al monstruo.

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Foto del cartel tomada de este blog. Las imágenes con los gráficos están tomadas de Plan E.

martes 5 de mayo de 2009

Aquí va información de un evento que organizamos, por si es de interés. Se aleja un poco de los temas urbanos que son mayoritarios en este blog, aunque sí entra en aspectos de actualidad y con claras implicaciones en la gestión de las ciudades y el desarrollo local.

La Cámara de Comercio de Bilbao y Naider organizan un encuentro con el World Economic Forum y la London School od Economics para ilustrar las conclusiones del Global Information Technology Report 2008-2009.

Desde el año 2001 el World Economic Forum publica anualmente un informe dedicado al análisis de las Tecnologías a nivel mundial. En poco menos de un decenio, el informe, se ha convertido en una herramienta fundamental para determinar las fortalezas y las debilidades tecnológicas de los distintos países y para identificar los progresos alcanzados por cada uno de ellos.
Los resultados del correspondiente al 2009, elaborado por el WEF, serán presentados oficialmente por primera vez en España en el marco de esta conferencia.

El acto tendrá lugar el 19 de mayo a las 18:00 en el Auditorio del Museo Guggenheim de Bilbao.
Imprescindible confirmación: Sara Berasategui (sberasategui@naider.com o (+34) 944 31 41 51).


En el acto intervendrán Carsten Sorensen, Profesor de la London School of Economics and Political Sciences (LSE) y fundador de la unidad de investigación mobility@lse, quien avanzará los últimos trabajos de investigación de la LSE sobre la utilización de las nuevas tecnologías en las empresas. Posteriormente, Irene Mia, Directora del Global Information Technology Report y Ciara Browne, Senior Economist, ambas del World Economic Forum abordarán los resultados del Global Information Technology Report 2008-2009, y ofrecerán un análisis comparativo entre la dotación tecnológica de España y otros Países europeos, americanos y asiáticos.

En el pasado encuentro Sociedad Red: cambios sociales, organizaciones y ciudadanos celebrado en Barcelona en octubre de 2008 estuvo Irene Mia presentándonos los datos del informe (Ismael Peña-López hizo una buena síntesis de su intervención). En el informe destaca principalmente el índice conocido como Networked Readiness Index, que busca avanzar no sólo en la disponibilidad de tecnologías de la información y la comunicación, sino en el uso que los países hacen de este potencial para favorecer su desarrollo y una conexión real de su ciudadanía y de su economía. Juan Freire lo contaba mucho mejor que yo en El estado de desarrollo de la sociedad red según el Foro Económico Mundial.

Más información en el blog de Naider.

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lunes 4 de mayo de 2009

La creatividad es un tema complejo y resbaladizo, que navega en un debate quizá irreconciliable sobre si dónde está, sobre si tiene sentido promoverla, si son las cosas o las personas las creativas,…Recientemente he asistido como lurker a un debate apasionado sobre este tema, a raíz de la celebración de unas jornadas sobre creatividad. Aquí en este blog hemos tratado poco de la creatividad, prácticamente sólo de pasada cuando hemos hablado de Richard Florida y algunos rankings que buscan medir el impulso creativo de algunas ciudades y, con ello, tratar de entender por qué unas ciudades son más permeables a la expresión creativa de las personas que las habitan. También en su momento me atreví a sugerir muy superficialmente algunas razones para entender de dónde surge el impulso de las ciudades que han impulsado el rock y las músicas urbanas.

Poco más sé de todo esto, pero es una buena ocasión para para mencionar el libro, The creative city. A toolkit for urban innovators, de Charles Landry, un clásico entre los autores que investigan y practican (en este caso, a través de su consultora, Comedia) en la creatividad urbana y en las fuerzas que movilizan el dinamismo urbano. Los que tengan interés y oportunidad, que sepan que el autor va a estar próximamente en Málaga, en Ágora, Foro del Comercio Urbano, espacio de reflexión donde se revisarán diferentes experiencias urbanas.

Para quien sufra de vértigo con Rchard Florida, volcado en ciudades de gran tamaño, de clase mundial y megaregiones del mundo, Landry puede parecer más ilustrativo de lo que la mayor parte de las ciudades pueden hacer. ¿La larga cola de las ciudades pequeñas? Freiburg y el desarrollo local a partir del impulso de la sostenibilidad local y las industrias ambientales (lo confirmo por propia experiencia, aunque siempre diré que me pareció una ciudad “demasiado perfecta, perfectamente aburrida de lo perfecta que es”), Hay-on-Wye y el microcluster mundial de las librerias –maravilloso ejemplo de posicionamiento de nicho, según la terminología actual-, New Orleans y el blues,…¿Alguien se anima a dar más ejemplos?

En el libro subyace un enfoque concreto de aproximación a la creatividad, con diferentes lemas o deas centrales para favorecerla en la gestión urbana. La parte final es la que contiene elementos operativos y referencias: el cycle of urban creativity, como modelo general para el desarrollo de procesos de impulso de la fuerza creative innovadora en una ciudad, el creativity city development scale, como modelo de medición del grado de desarrollo de este impulso, o propuestas para la medición a tavés de indicadores. Sobre esto último, hay que destacar que Landry es autor de un trabajo ya a mediados de los 90: Indicators of viability and vitality (desarrollado junto a Bianchini) y que CEOs for Cities ha publicado también el trabajo New measures of success for cities, en una búsqueda similar a la que el World Capital Institute persigue para establecer un modelo de ciudades competitivas para la sociedad del conocimiento.

Sin duda, terrenos resbaladizos; este año toca creatividad por un tubo, hay que medirla como sea, hay que captarla, gestionarla, aprisionarla, comprarla, venderla,...Para algunos, las estrategias de creatividad urbana son una vía para la elitización (gentrification, en inglés) de los entornos urbanos, una forma sofisticada de promover la renovación urbana (un estudio de caso de Milwaukee), para otros es la única forma de impulsar la competitividad de las ciudades en el mundo actual. Mil veces definida (aquí una gran recopilación de Diego Soroa), la creatividad también tiene que ser urbana, las ciudades tiene que ser creativas. Es evidente que es una ola, la nueva ola de la posmodernidad urbana, de la banalización del espacio, la experiencia y la realidad urbana. Es una estrategia forzada y que hay que forzar -parece- porque o tu ciudad se pone el apellido de creativa o no será nada. Pero me temo que la creatividad es una actitud permanente, es algo propio de las personas, consustancial al ser humano, difícil de encorsetar en unas "industrias creativas" o en unos "sectores creativos". ¿Necesitamos realmente ciudades creativas?

Para variar, sólo apuntes desordenados....

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