Año nuevo. 2009. Oficialmente, el Año de la Creatividad y la Innovación por obra y gracia de la Unión Europea. La innovación por decreto, con una frase que nos va a sonar mucho de tan oida: "La creatividad es el motor para la innovación y un factor clave para el desarrollo de las competencias personales, ocupacionales, emprendedoras y sociales y del bienestar de todas las personas en la sociedad". La creatividad como respuesta reactiva a la globalización,....y ahora frente a la crisis, justo cuando nos anuncian además que la innovación ha muerto. Malos tiempos para la lírica. La Europa de la creatividad, titulaba Daniel Innerarity recientemente en El País, y cerraba su artículo afirmando que "Seguramente no tenemos muy claro cómo resolver los problemas planteados por las crisis financieras, los riesgos ecológicos, la sostenibilidad de las prestaciones sociales o el futuro de Europa, pero podemos estar seguros de que nos van a exigir un enorme esfuerzo de imaginación colectiva".

Es lo que ha tocado. Crear en tiempos de crisis, innovar en tiempos de creatividad, crisis en tiempos de innovación. Hace tiempo que se decidió que este 2009 estaría dedicado a estos temas, y ahora hay que celebrarlo con la crisis como protagonista. Así lo presenta -"creatividad frente a la crisis"- el propio Parlamento Europeo:

Creatividad frente a la crisis: Año europeo de la Creatividad y la Innovación
El 7 de enero tuvo lugar el lanzamiento oficial del Año Europeo de la Creatividad y de la Innovación 2009, con el eslogan "Imagina. Crea. Innova".
La iniciativa tiene como objetivo enfatizar la contribución de la creatividad y la innovación en la prosperidad económica, así como en el bienestar social e individual. El Año Europeo de la Creatividad pretende aumentar el conocimiento de la importancia de la creatividad y de la innovación para el desarrollo personal, social y económico. Por otro lado, bajo esta temática se busca promover el talento humano y las propuestas creativas e innovadoras en diversos sectores o ámbitos como la educación (desde la guardería), la cultura, la empresa, a nivel regional, en las políticas de investigación, sociales y de empleo, así como en las políticas energéticas, de transporte, medio ambiente y la sociedad de la información.

¿Tienen algo que decir las ciudades en todo esto? En algún momento hemos hablado de la creatividad de las ciudades, de las ventajas competitivas de las ciudades creativas y Juan Freire escribió hace unos meses un posts sobre las diferencias de impacto de la crisis entonces sólo emergente en unas ciudades y otras de EE.UU en función de su capacidad creativa. También hace poco Paco González en radarq.net dedicó unos párrafos a analizar el papel de las empresas creativas en las ciudades. Incluso Alain Jorda contaba el mes pasado cómo afrontan en Manresa los temas de creatividad en el marco del año europeo de la creatividad y la innovación. Y en varios posts ya he ido sugiriendo que la idea de creatividad al estilo Richard Florida construida en torno a las clases creativas le veo pocas virtualidades operativas aunque sí rconozco que tiene bastante valor como línea de investigación y de análisis (por cierto, él mismo se ha hecho eco en su blog de este año de la creatividad, no en vano es uno de sus embajadores).

En este contexto, en abril de 2009 el Comité de las Regiones y la Comisión Europea celebrarán un foro que acaba de abrir su convocatoria de participación a los talentos creativos jóvenes de la Unión Europea que hayan contribuido al desarrollo local promoviendo sus propios negocios:

The Forum has two broad aims: First, to create a platform for exchanging best practices among those regions, cities and experts who have expertise in promoting creative industries and innovative approaches in the areas of Arts and Culture; Science, Research and Innovation; Media, Information and Communication Technologies; Urban Development and Urban Creativity; and Social Innovations. Second, to showcase, with the help of the CoR members, 100 young creative talents from all over Europe. These creative talents might be artists, architects, designers, film directors, internet experts or others who have contributed to the development of the local economy, for example by setting up their own businesses.

Pero pocas referencias más he encontrado a este año europeo relacionadas con las ciudades o la escala local. Las industrias culturales, los sectores sociales empresariales más dinámicos, el tejido empresarial local más emergente dedicado a actividades creativas, de diseño y de alto valor añadido por su intensidad en conocimiento han demostrado su contribución al desarrollo local y de diferentes formas:
  • Una explicación de la contribución de los artes y la cultura al éxito de Silicon Valley (How Arts and Creativity Contribute to Silicon Valley's Success).
  • Un entorno de diversión que incluya una fuerte oferta cultural y de xpansión de la creatividad de las personas es una estrategia de desarrollo local (Is fun an economic development strategy?): "Cities like Seattle and Austin were booming as new-economy hubs for no apparent reason other than the fact that the people responsible for the greatest innovations in high technology had chosen to live in places that were bike-friendly, had good music scenes, and allowed them to show up to business lunches in jeans. Elsewhere, downtown enclaves in cities like Philadelphia and Providence had also begun to rebound, with new condominiums and coffee bars, even as the fundamentals of the local economies around them seemed to change little. The authors demonstrate that "investment by local governments in such 'recreational capital' - spending on parks, cultural institutions, sports facilities, and other public-private spaces - has succeeded in making cities like Charlotte and San Antonio more attractive to tourists." Y la misma investigación descrita por Boston Globe (Urban playground).
  • La promoción cultural como vía para la regeneración social y económica de ciudades degradadas o en crisis, como en este ejemplo (In Liverpool's footsteps: now every city can aim to be Britain's capital of culture), en el que se leo cómo el gobierno británico quiere promover una competición para conceder cada cuatro años la capitalidad británica de la cultura a una ciudad. Todo ello, en línea con los trabajos (The art of regeneration: urban renewal through cultural activity) de gente como Charles Landry y su red Comedia o Franco Bianchini .
  • Precisamente sobre estos temas estamos teniendo un debate estos días en Naider, a raíz del post Oleoductos de talento. ¿Qué papel quedará en esta economía voraz que ahora consume creatividad y mañana vaya usted a saber qué? ¿Qué papel juegan y jugarán las ciudades de tamaño intermedio?
  • Por último, incluyo una última referencia, en este caso, de un ejemplo de programa de promoción de la innovacón científica y tecnológica desde los poderes locales. Se trata del programa Science City, lanzado en 2005 para seleccionar 6 ciudades en las que crear alianzas entre la academia, los emprendedores y los líderes empresariales para fomentar la competitividad del país mediante la creación de polos de competitividad local. Dedicaré un próximo post a este tema en concreto.
En fin, es lo que toca. Innovar y crear, con mucho talento y colaborando. Pero con la crisis por bandera, y eso limita mucho. Hace diez años deberíamos haber empezado a innovar, pero en lugar de eso hemos levantado caas y casas, muchas casas tristes, nos hemos comido el territorio y ahora vienen las rebajas. Así que mucho me temo que lo que veremos serán mchas más aceras y polideportivos municipales pagados con el FONDO ESTATAL DE INVERSIÓN LOCAL, más cemento y más gente en el tajo (a los que, por supuesto, es encesario atender, no es ese el tema), y que sigan inventando ellos, que nosotros seguiremos forrándonos. Nos divertimos mucho contratando a arquitectos de renombre, el dinero se acabó para pagarles pero seguiremos viviendo del ladrillo. Con echar un poco de cemento y llamar a la obra "La calle de la creatividad", "El polideportivo de la innovación", con eso será suficiente para ser creativos. Pero tampoco quiero ser cínico; conocemos iniciativas urbanas con un alto componente imaginativo, creativo y de difusión en el tejido local de los valores de la innovación como estrategia no sólo de supervivencia sino de afirmación de la propia ciudad, y en las que, bien desde la iniciativa privada o desde la pública, se han mezclado los aspectos de investigación, experimentación, exposición, formación y producción. Se me ocurren los ejemplos del CitiLab de Cornellá, el Medialab Prado en Madrid, el próximo AldeaLab C3 en Cáceres, el proyecto Alhóndiga Bilbao, el Proyecto Lunar en Andalucía, LABoral en Gijón, HANGAR en Barcelona, Matadero en Madrid, ZEMOS98 en Sevilla, e incluso, no lo olvidemos, en territorios rurales, como el caso del Living Lab de Abla (Almería)....y muchos que me dejo por el camino y que seguro podéis sugerir.


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