Hace unos meses, poco más de seis, empecé a escribir en este blog, sin una orientación muy clara de su especialización, como una aventura personal más allá de mi trabajo profesional, pero también en el marco de mi trabajo, tanto por la temática como porque invierto ciertas horas de mi horario laboral en este blog. De una forma implícita y nunca anunciada, sin que forme parte de ninguna estrategia, sino simplemente como una derivación natural del tipo de empresa en la que trabajo y del papel que las inquietudes individuales juegan en ella, este blog ha ido creciendo. Y lo ha hecho de la mano, además, de un blog paralelo (escrito a cuatro manos junto a Enrique Rebolledo) llamado el Método Tutankamon, en el que volcamos con ironía nuestra visión del mundo del emprendizaje, las herramientas tradicionales de consultoría y las nuevas tendencias tecnológicas.
Con ello me doy cuenta de que he conseguido disociar relativamente bien mi esquizofrenia particular: reservar mis intereses más serios en torno a la ciudad como concepto y todas sus derivaciones, y orientar el humor y las pequeñas frustraciones diarias hacia el método tutankamon. Por ahora va funcionando el tratamiento.
Desde entonces, han sido muchos los temas que he ido tratando, sin tenerlos previstos en muchos casos y, la mayoría de las veces, sin conocimientos muy asentados; como he dicho algunas veces, soy un arquitecto frustrado, un urbanista frustrado, un músico frustrado, un tecnólogo frustrado, etc. Aquí hemos hablado de arquitectura, de las ciudades ideales, de las ficciociudades, de la sorprendente carrera de los rascacielos, de nuevas formas de gobernanza 2.0, de tecnología y del espacio virtual, de la sociedad red y sus valores, de las ciudades y su fuerza creativa, de Barcelona, Bilbao y Madrid, de las elecciones americanas, de participación ciudadana y algunas otras incursiones. Empecé con dos o tres posts a la semana, poco a poco me encontré escribiendo uno casi diario y en las últimas semanas son prácticamente dos posts diarios. Eso sólo puede ser consecuencia de dos cosas:
- Ha aumentado mi verborrea.
- Han aumentado mis puntos de interés y las fuentes que manejo.
Como greatest hits, sin duda me quedo con algunos posts que han despetado más interés y que han abierto conversaciones aquí que luego han derivado hacia otros puntos del ciberespacio:
- Propuestas e-gov 2.0
- ¿Efecto guggenheim sólo en Bilbao?
- Las peores ciudades
- El rock y el poder creativo de las ciudades
- ¿Miente Barcelona?
- La web es como una ciudad
- Sociedad red. Notas sobre organizaciones, así como el resto de posts publciados sobre el evento, en especial, Luces y sombras de la sociedad red.
- El libro "Odio Barcelona"
- Sombras sobre Bilbao
Pero también ha habido posts que he escrito con mucha ilusión y, sin embargo, no han despertado tanto interés en forma de comentario o de visitas, y que los leo con cierta nostalgia, como se lee un libro olvidado por la historia (¿para cuándo una acción de memoria histórica de posts olvidados):
- Participación ciudadana en época de Política 2.0
- La próxima historia de Marco Polo
- VPO o la vergüenza del Estado del Bienestar
- Obama. Resultados electorales y distribución geográfica
- Ficciociudades #3. Poundbury
- Espacio físico y espacio virtual
- Las mejores ciudades para vivir en tiempos de crisis
- Ventajas competitivas y ciudades creativas
Como vecinos privilegiados de este barrio a escala humana, tengo que nombrar a los siguientes, algunos de los cuales he llegado a conocer personalmente, sabiendo que en este listado me dejo a otras personas con las que la conversación no ha surgido en este blog pero sí en otros (Julen, Juan Freire, Alorza, Odilas, Idoia, Felipe, Aitor):
- Marcg, de Brou Casolà
- Ethel Baraona
- Ioannes Xabier, de Oikoumene
- Andrés Martínez
- Igor Calzada
En total, en la cuenta de resultados tenemos 116 posts, 145 comentarios, una media de 400 entradas mensuales en los últimos meses, 21 suscriptores detectados y una lista creciente de blogs agregados en Google Reader.
Ha habido tiempo incluso para algún experiemento muy amateur de creación colaborativa como es ese mapa de ciudades y rock que ya ha quedado en el olvido pero que resultó muy interesante. También hubo tiempo para una transformación de identidad digital, pasando de ser manuederra a ser simplemente Manu Fernandez, dejando atrás un nickname surgido simplemente de la casualidad y de la mezcla de mi nombre con el nombre de un bar de encuentro habitual. No ha habido tiempo en cambio para revisar algunos errores de diseño del blog ni para añadir nuevas funcionalidades y mejroar la navegación, queda pendiente.
Y por último, lo que empezó siendo un mero blog se ha convertido sin darme cuenta en un creciente complejo de perfiles y servicios donde también nos vamos encontrando:
- Facebook, con un espacio para el blog y un grupo del blog, sin mucho éxito.
- Delicious
- Technorati
- Wiki para ir construyendo un glosario del Método Tutankamon, sin mucho éxito tampoco.
- LinkedIn
Gracias a todos/as!
Foto vía Leo Reynolds.










Espero te guste el "post" en gestionurbana.es
Obama:¿una agenda urbana de Ciudades A Escala Humana?